Rehumanización de la atención sociosanitaria a personas mayores: redirigiendo la mirada hacia la diversidad.

Tal como os prometí en la entrada anterior, en esta ocasión vengo a traeros la comunicación presentada durante la celebración  del III Congreso Internacional de Salud y Empleo Público en la Universidad de Almería que espero os parezca de interés. El trabajo de investigación se centró en la “Rehumanización de la atención sociosanitaria a personas mayores: Redirigiendo la mirada hacia la diversidad”. Se agradecen comentarios y aportaciones pues estoy dándole vueltas a lo lejos que queda la Atención Centrada en la Persona (ACP) del actual modelo sanitario, a pesar de lo que nos cuentan los políticos y de las bienintencionadas acciones aisladas de algún profesional.

RESUMEN:

La investigación está centrada en la adquisición de conocimientos sobre las percepciones en el trato y las expectativas de futuro de las personas mayores lesbianas, gais, transexuales, bisexuales e intersexuales; usuarias o no de los recursos que las administraciones públicas ponen al servicio de las personas mayores.

Se utilizará una metodología de carácter cualitativo, utilizando técnicas como la entrevista en profundidad para detectar la adecuación en la respuesta de trato por parte de otros usuarios o del personal sociosanitario hacia la diversidad de las personas mayores y cómo éstas pueden conducir a su invisibilización.

PALABRAS CLAVE: Personas mayores, LGTBI, rehumanización de cuidados, lesbiana, homosexual.

Podéis leer el artículo completo en el libro ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Y ATENCIÓN SOCIOSANITARIA disponible en el Capítulo 5.

comunicacion congreso capitulo5

Y quien pueda estar interesad@ también está a la venta aquí el E-BOOK y en FORMATO PAPEL, aunque los ingresos van para la organización, que los autores no vemos un céntimo… No obstante, os dejo con las conclusiones del trabajo sobre las que podemos debatir hasta la próxima entrada que no sabemos donde nos llevará.

CONCLUSIONES:

Existe muy baja predisposición para la utilización de recursos destinados al conjunto de personas mayores, en este sentido Villar y otros opinan que “las personas mayores homosexuales parecen tener una muy baja predisposición a ir a vivir a una residencia” y citando el estudio de McFarland y Sanders hacen referencia a que “los servicios que podrían resultar más atractivos a este colectivo serían aquellos que les permitieran mantenerse en la comunidad, pues más de la mitad de ellos afirmaron que considerarían la contratación de servicios de atención domiciliaria, servicios de transporte y la posibilidad de vivir en un complejo de apartamentos para personas mayores” (Villar et al. 2011, p.26).

Los resultados de la investigación apuntan las actuaciones en dos líneas de trabajo en apariencia opuestas pero convergentes que serían la creación de espacios propios como residencias, centros de día o centros de participación activa para las personas mayores LGTBI que promuevan un reconocimiento de la cultura gay y las diversas formas de amar de las personas LGTBI, en un ambiente de libertad que favorezca la expresión pública de sus afectos y que fuesen espacios y ambientes amigables con las personas heterosexuales, donde la formación específica del personal sociosanitario permitiese la expresión en libertad de la diversidad sexual.

Los actuales centros no disponen de espacios de intimidad que permitan la expresión de la sexualidad y el respeto hacia los afectos diversos. Estos espacios estarán dedicados a suplir la soledad, las necesidades básicas y de socialización, además deberán atender las especiales necesidades y carencias de afectos, promover y facilitar el ocio y socialización, como paso previo y necesario al encuentro sexual. Para ello el personal dispondrá de una formación adecuada y capacitación acorde al personal atendido, esto es que el personal disponga de la suficiente competencia cultural.

El personal será suficiente y respetuoso de las diferentes sexualidades, conocedor de la subcultura gay y nuevos modelos de familia que permitan intercambios intergeneracionales y sean vistos como espacios de ocio en la línea de los estudios de Coll-Planas y Missé (2009) que reclaman: espacios de relación para personas trans, lesbianas y personas mayores.

En la línea de los estudios Hovey (2009) la homofobia y la discriminación pueden amenazar la salud y bienestar de las personas mayores LGTBI, pudiendo reforzar el aislamiento social y poner en mayor riesgo de enfermedad y muerte. La homofobia y discriminación puede ejercerse sutilmente a través de las miradas de desaprobación o agresiones verbales o físicas; las menos explicitas como las miradas de menosprecio son las formas de marcar el espacio social como heterosexual haciendo sentir fuera de lugar a las personas LGTBI que no siguen el modelo normativo y que han estado presentes en los espacios a los que asisten los entrevistados. Así las personas tienden hacia la autorrepresión se creen inferiores y se automarginan, siendo tratados como marginados a modo de profecía autocumplida utilizando la invisibilización como herramienta.

En este mismo sentido se manifiesta Villar et. al (2011) que son de la opinión que el rechazo, el abuso de los cuidadores formales, la falta de aceptación y respeto y el maltrato de los compañeros pueden conducir a ocultar la propia orientación sexual generando sentimientos de soledad por no compartir con otros, cuestiones importantes acerca de su identidad que está en línea con nuestros resultados ya que la presión del entorno social y en ocasiones la homofobia del círculo más cercano puede excluir a las personas mayores LGTBI facultando la soledad y aislamiento.

Muchas personas mayores LGTBI aún se sienten obligados a ocultar su sexualidad en un esfuerzo de protegerse de los estereotipos negativos por la adopción de una perspectiva heterosexista de las prestadoras de servicios sociales y de salud, esta falta de sensibilidad supone que muchos adultos mayores sean reacios a revelar su orientación, comportándose heteronormativamente lo que permite un mayor aislamiento y soledad. (Chaya y Bernert, 2014; Villar et. al, 2011; Rogers, 2013; Coll-Planas y Missé. 2009).

La última entrada del año y otros cuentos navideños.

Llegadas estas fechas parece oportuno hacer balance del transcurso del año, de los logros obtenidos y de los retos a enfrentar de cara al próximo año y quizá sea oportuno hacerlo con éste nuevo proyecto. Siempre puede hacerse mejor; con esa intención realizo está publicación, quizá para este próximo año podamos iniciar un nuevo proyecto a través del cual podamos reflexionar sobre los temas que puedan resultar de vuestro interés o sobre los que sintáis curiosidad. No dudéis en proponer temas desde aquí o a través de nuestra página de Facebook. Gracias de antemano por vuestro interés y curiosidad.

En lo profesional ando ilusionado pues pude finalizar el máster que (sin exagerar) puede haberme cambiado y orientado, aportándome una nueva y amplia mirada sobre la investigación social, para incorporar la mirada del sexólogo al Trabajo Social. Un buen año en lo académico con nuevos proyectos y participación en diferentes Congresos. Compartí con todas y todos mi primera investigación “Necesidades de las personas mayores LGTBI. Una aproximación desde lo local” y en cuanto se publique el libro de actas compartiré la comunicación “Mecanismos resilientes y de afrontamiento en lesbianas y mujeres transexuales mayores. Un estudio cualitativo sobre la lesbofobia y transfobia” con la que participé en el III Congreso Internacional Mujeres, Cultura y Sociedad: “Género, Interseccionalidad y Equidad Social” celebrado en la Universidad de Almería los pasados 16 y 17 de noviembre de 2017.

Haciendo un repaso del blog, he de agradecer a las y los compañeros de la BlogoTSfera y del Consejo General del Trabajo Social la incorporación al foro que aúna los mejores blogs de Trabajo Social. Muy orgulloso de poder mantener contacto con un grupo de tan grandes profesionales en todos los ámbitos del Trabajo Social, estando con ellas y ellos en el Encuentro con la BlogoTSfera durante el XIII Congreso Estatal y I Iberoamericano de Trabajo Social pude observar escuchándolas cuan grandes son las “alas del Trabajo Social”. Poco más que añadir respecto a la celebración y organización del Congreso Estatal de Trabajo Social que en su momento no realizaran mis compañer@s de la blogoTSfera, sólo quisiera aportar un granito de arena destacando que el programa recogía 2 comunicaciones sobre personas LGTBI y otras intervenciones sobre mujer y género, destacando las mesas dedicadas específicamente al tema, ¿Suficientes? Probablemente no…

Se inició esta andadura como bloguero allá por abril 2017 con la entrada ¿Porqué Trabajo Social y Sexología? Que pretendía ser una justificación del ser de este blog. Las tres entradas más exitosas han sido: “Reflexiones, emociones y análisis de “Sed de Piel ¿feminizar el futuro?” de Manuel Lucas Matheu y no podía ser de otro modo que la entrada referente a este gran profesional de la sexología sea la entrada que mayor interés ha suscitado, la segunda me enorgullece enormemente pues ha sido “Necesidades de las personas mayores LGTBI en España: una aproximación desde lo local” que me halaga y estimula para continuar compartiendo con todas y todos mi investigación que pretende revelar las necesidades de las personas mayores LGTBI. En tercer lugar, la entrada que ha suscitado mayor interés fue “Monógamos culturales y polígamos biológicos. Una reflexión acerca de la hipocresía social en las relaciones de pareja”, si aún no habéis leído alguna de ellas os animo a hacerlo y a compartir  y discutir vuestras opiniones.

También dar las gracias a la comunidad de seguidoras y seguidores de Sexología y Trabajo Social en Facebook que continúa creciendo y que a día de hoy está formada por más de 395 seguidores.

Para finalizar quisiera terminar con una reflexión sobre la educación sexista que seguimos transmitiendo a nuestras niñas y niños, que este año ha visto un atisbo de diversidad y de igualdad entre los catálogos de juguetes que una juguetería ha lanzado y que rompe con los estereotipos de género que perpetúan la desigualdad y promueven la diversidad funcional. En el catálogo pueden verse a un niño jugando con muñecas o a una niña con herramientas o con un camión, a día de hoy (y tristemente) aún sigue siendo novedad un catálogo infantil inclusivo. El problema no radica sólo en la difusión masiva de publicidad y que no hay buzón que se quede sin los dichosos catálogos, sino que no se promueva entre las madres, padres, educadores y entre las niñas y niños, otras formas de diversión y juego que no requieran del consumo excesivo, deberían promoverse actitudes de consumo consciente y porque no, de decrecimiento.

Me entristecen especialmente las recogidas de juguetes, porque nuestra sociedad capitalista está mandando mensajes contradictorios, por un lado, en lugar de ofrecer regalos un día en Navidad, ahora son dos. Por otro lado, esos regalos tienen que venir en un catálogo y cuánto más caros… ¡Mejor…! Además, no se dan las suficientes oportunidades para que todos las madres y padres tengan acceso a la compra de esos juguetes, se les crea la necesidad en el consumo de juguetes y se ven sometidos a la caridad para proporcionar a sus hijos juguetes “de catálogo”.

Hay muchas opciones para regalar que no suponen la compra innecesaria de caros juguetes. Deberíamos enseñar a nuestras niñas y niños a construir sus juguetes y disfrutar haciéndolo con ellas y ellos. Los juguetes para niños y niñas han de formar parte de la educación basada en la igualdad y en la diversidad. Así que para Nochevieja entre langostino y langostino ya tienes algo que contarle a tu cuñado… ¡Feliz 2018!

UNA REVISIÓN SOBRE EL MANUAL “DE LA SEXUALIDAD A LAS SEXUALIDADES. EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL BÁSICA” DE BATALLER.

En esta publicación he querido traer y compartir con todas y todos los manuales De la Sexualidad a las Sexualidades. Educación sexual integral básica de Vicent Bataller que es de muy fácil lectura y un documento interesante que ofrece información sexual a adolescentes, jóvenes y a profesionales que pretende favorecer un adecuado desarrollo bio-psico-social de la salud sexual. Se hace un recorrido desde la dimensión biológica y psicosocial, destacando la importancia de los sentidos y la Respiración (como método de relajación) para finalmente aprender sobre las respuestas sexuales, realizando diferentes reflexiones sobre sexualidad en forma de cuentos, para finalizar con apéndices sobre anticoncepción e interrupción voluntaria del embarazo (IVE), higiene y cuidados genitales, infecciones de transmisión sexual (ITS) y VIH/ SIDA así como un directorio y direcciones web de interés.

La sexualidad es inherente a todo ser humano y está presente a lo largo de todo el ciclo vital humano, siendo su expresión diferente en cada persona, edad y cultura. Aún siguen presentes muchas creencias erróneas sobre que la información en educación sexual estimula la curiosidad y el impulso genital, por el contrario, es el ocultamiento de la sexualidad, lo que crea ideas erróneas o lleva a sobrevalorarla e infravalorarla.

“Todo el mundo cree saber de sexualidad humana pero lo que sabemos es cómo reproducirnos y pocos saben realmente de sexualidad. Por tanto, es necesario que la sexualidad sea comprendida, asumida y gozada.”

En el manual se presentan los aspectos reproductivos y una panorámica más amplia de la sexualidad que incluye la comunicación, el placer, los deseos sexuales, las relaciones interpersonales, las identidades sexuales, etc. la sexualidad es un camino para descubrirse aceptando el cuerpo, emociones, pensamientos y deseos; es una fuente de comunicación con los/las demás a la vez que es una forma de expresar y recibir afectividad puesto que forman parte de la sexualidad las caricias, sonrisas, miradas apasionadas, dulces, tiernas, de deseo, etc. finalmente, la sexualidad también forma parte de una actividad reproductora (libre, consciente y responsablemente elegida).

El hecho sexual humano está constituido por lo biológico, lo psicológico y lo social que componen una unidad de ser, de sentir y de actuar. Bataller recoge estas dimensiones del siguiente modo:

Dimensión Biológica: ¡VIVIMOS! El proceso de sexuación humano nos conduce y constituye en hombres o en mujeres. Pero nuestro sexo no es sólo cuestión de genitales. En nuestra evolución sexuada intervienen otros niveles biológicos (genético, hormonal…) a la hora de configurar nuestro sexo. En nuestro nacimiento, los genitales califican socialmente nuestro sexo, sin tener en cuenta nuestro sexo genético, ni nuestro mundo hormonal se nos asigna nuestro sexo genérico. Desde este momento lo que nuestra cultura nos tiene preparado para niñas y niños suele ser bastante diferente. En la pubertad hay cambios biológicos y varia también la forma de percibir tu propio cuerpo, de sentirlo en evolución, aparecen nuevas emociones, sentimientos y deseos, nuevos modos de expresarse y relacionarse. En ese proceso de maduración se recorren nuevos senderos a la búsqueda de tu propia identidad sexual como adulta/o, revisando los valores sociales recibidos y que en este período de crecimiento físico-emocional-social, necesitas cuestionar.

Conocer nuestros mecanismos de fertilidad y reproducción y el uso de métodos anticonceptivos, nos permite decidir conscientemente sobre nuestra maternidad o paternidad y también es útil para un goce de nuestros cuerpos. Para ello se realiza una descripción de los órganos genitales femeninos y masculinos en la que se alternan recomendaciones y aclaraciones sobre falsos mitos, proporcionando información veraz. Se hace una invitación a descubrir y disfrutar del propio cuerpo, así como a reconocer en él incidencias, enfermedades, etc.

Dimensión Psicológica: ¡SENTIMOS, PENSAMOS! disponemos de receptores del entorno y de un mundo interno a explorar y disfrutar. El manual hace un recorrido por los sentidos y la respiración consciente, promoviendo su redescubrimiento, su disfrute y como mediante la autoexploración se va abriendo la puerta a lo erótico, al placer compartido y a la comunicación a partir de esta grata experiencia surge el deseo de compartir con otras personas. Nuestras respuestas sexuales a los estímulos que percibimos son mecanismos complejos en los que intervienen elementos biológicos, psíquicos y culturales.

Nuestra sociedad aprovecha las pequeñas diferencias anatomofisiológicas para justificar unos papeles distintos en la sexualidad y el erotismo para mujeres y varones, desde la cultura se dictan normas, formas, modos de relación estereotipados que se ven favorecidos por los medios de comunicación social que nos inundan y que nos muestran y dan modelos, es decir, tratan de establecer el tipo de varón o de mujer que se deberá ser.

La vivencia de la sexualidad es tan rica y llena de matices como personas existen. Y no podemos dividirla en “masculina” y “femenina” y menos hablar de que exista una diferencia esencial en el orgasmo de hombres y mujeres. Hay que desgenitalizar el sexo y atreverse a explorar todo el cuerpo, jugar y modular el placer, sentir la propia energía circular, redescubrir toda nuestra capacidad de goce y fantasía.

Dimensión Socio-Cultural: ¡NOS COMUNICAMOS! nuestra vida sexual queda condicionada y reducida al rol sexual asignado, actuamos como se espera de nosotras/os en tanto que nuestro auténtico “yo” espera “el momento” de poder expresarse. Debemos tener el valor de guiarnos autónomamente, descubrirlo en cada momento, sin imponerle los “clichés” aprendidos. Nadie te puede decir lo que “has de hacer” con tu sexualidad, atrévete a buscarlo por ti mismo/a. “No impongas tus deseos a los/las demás, ni dejes que te los impongan a ti”.

No es de extrañar que las mujeres estén ya hartas de los roles impuestos y hayan empezado su camino por sí mismas, los varones debemos de ser capaces de romper con los roles impuestos y acompañarlas como iguales. Una sociedad hetero-patriarcal y opresora elegirá una sexualidad alienante y restrictiva, frente a una sociedad democrática y libre que requiere una sexualidad plural, diversa e intransferible, que pueda ser compartida con quién queramos de manera autónoma e independiente.

Cualquier intervención sobre la sexualidad debe asegurar su carácter de derecho individual, es decir, debe potenciarse la libertad de cada persona o colectivo; para ello es necesario disponer de información veraz que cuestione los hábitos sexuales represivos y las bases de funcionamiento social que coarten la vivencia corporal y la voluntad de las personas.

Una mirada sobre las obsesiones. Análisis de “Historia Del Ojo” de George Bataille. Parte dos.

En la entrada anterior en la que hacía un análisis sobre el relato de Bataille “Historia del Ojo” terminaba recordando la importancia del ejercicio de la empatía con el cliente/usuario desde una posición congruente del profesional y para finalizar la triada que nos propone Rogers sería necesaria la aceptación incondicional de nuestro cliente. Esta actitud nos facilitará la interacción terapéutica desde un sentimiento de consideración y reconocimiento del usuario, independientemente de las actitudes, sentimientos o acciones que este pueda manifestar, especialmente si están referidas a un aspecto tan íntimo como su sexualidad.

La aceptación incondicional requiere de una escucha activa, proporcionar un trato personalizado, evitando juicios de valor sobre lo verbalizado por el cliente sexológico que junto con la empatía y la autenticidad del terapeuta contribuirán al éxito del asesoramiento.

Pero no siempre es posible y reconociendo nuestras limitaciones como decía en la entrada anterior, hay que respetar el rechazo y/o la objeción de conciencia por parte de algunos profesionales, pues todos somos humanos y este sentimiento de repulsión es tan humano como los demás. Desde el reconocimiento de nuestras limitaciones, es desde donde puede realizarse una mejor labor técnica y una mejor intervención, es necesario el respeto de los Principios Básicos de las Personas (usuarias), la Dignidad, la Libertad y la Igualdad. La aceptación de la persona en cuanto tal con sus singularidades y diferencias y la ausencia de juicios de valor sobre la persona, así como sobre sus recursos, motivaciones y necesidades frente a los cuales puede producirse un conflicto ético y que el profesional deberá respetar.

Si bien es cierto que de este modo puede verse fracturada la relación cliente/profesional, relación en la que se establece un vínculo en la que ambas partes vierten sus necesidades; se hace necesario que el profesional siempre mantenga esta relación en el ámbito profesional, para así prestar de mejor modo y de forma más ética sus servicios profesionales. Razón de más que proceda a la derivación si el profesional ve superados sus límites morales.

En resumen, las conductas sexuales y sentimentales necesitan ser socializadas, en inicio es la familia o los pares quienes realizan esta socialización, donde también tienen un importante papel los medios de comunicación. Esta transmisión está relacionada con aspectos biológicos, psicológicos y sociales que implicarán emociones, sentimientos y conductas sexuales. El problema es que la transmisión de esta información no es siempre la adecuada y se hace necesario que en este proceso de información y formación se tenga en cuenta la expresión de los sentimientos y expectativas y por supuesto sería necesaria una adecuada educación sexual ejercida de un modo transversal.

El asesoramiento de los personajes de Bataille es ciertamente muy complejo, pues la deriva de sus sexualidades los hace difíciles de tratar y asesorar, pero en cualquier caso el primer paso sería hacerles reconocer su situación, evidenciar su falta de empatía con los demás que han sido convertidos en simples objetos de sus deseos.

Se requiere, por tanto, una educación (o reeducación) sexual que ayude a las personas a hacerse conscientes del uso del sexo como estrategia para el afrontamiento de otros problemas o conflictos, en definitiva, para la resolución de otros conflictos y que esta estrategia puede no ser la adecuada para el mejor desenlace de estos problemas. Deben adquirirse nuevas competencias para el afrontamiento más apropiado sin el sometimiento y vulneración de los derechos de otras personas y mucho menos de la realización de ilícitos sobre éstas.

La ruptura del vínculo con el cliente, no lo deja desprotegido y evita anteponer (en casos tan flagrantes) la relación con el cliente a la defensa de terceros. ¿Es lícito que el asesinato, la violación y la tortura formen parte de las prácticas sexuales? La respuesta parece obvia, por tanto, la libertad sexual debe tener unos límites. La cuestión no puede ser el respeto absoluto a todas las conductas del cliente, la norma social que nos hemos dado debe respetar unos mínimos éticos que nos hemos propuesto como sociedad y que podríamos encuadrar dentro del respeto a los Derechos Humanos.

Los individuos sometidos a terapia y reeducación deben ser capaces de transformar su realidad y superar situaciones conflictivas que no les permitan vivencias positivas, mejorando sus capacidades y sistemas de valores asociados a la conducta sexual, pudiendo alcanzar así una vida sexual más sana y satisfactoria, a la vez que más consciente y responsable.

 

 

 

 

Una mirada sobre las obsesiones. Análisis de “Historia Del Ojo” de George Bataille.

“Historia del ojo” es un relato perturbador de la literatura erótica surrealista donde confluyen las esencias de la obsesión del autor por la muerte y la fe, donde se evidencia su angustia frente a todo lo sexual y que se configura entorno a un relato que aturde los sentidos y sobrecoge el alma. ¿Pero éste no es acaso el sentido del surrealismo?

Los surrealistas descubrieron que tenían que cambiar primero la mirada, reinventar el modo de ver el mundo y el punto desde donde se observa éste. Por eso cegaron la mirada externa, para poder acceder a la visión de lo íntimo y explorar el subconsciente descubierto por las teorías del psicoanálisis de Freud. Historia del ojo es la narración surrealista de las obsesiones sexuales más oscuras de Bataille. La primera parte es descaradamente irreverente y placentera, en tanto que el final es macabro y confunde los sentidos…Pero, el surrealismo es así, ¿No?  Perturbador como en “Un chien andalou” de Buñuel y Dalí, donde la turbación surrealista es llevada a su culmen y con una claridad brutal en la escena en la que sajando aquel ojo… horripila y sobrecoge al espectador.

La obsesión por el ojo no es única y exclusiva de Bataille, por el contrario, es común entre los surrealistas, aunque en el caso de Bataille si puede haber tenido un diferente origen, relaciona las imágenes que de un modo inconsciente y automático evocan el ojo, el huevo, el sol, los testículos del toro, con toda la carga de connotaciones ancestrales y con la mitología que esconden estos símbolos, descubriéndonoslos a través de la mirada erótica y obsesiva de Simone.

Es la mirada el origen del interés surrealista por los ojos, es más, por el ojo, en singular; por su rara perfección, por su limpieza y belleza, por sus coloraciones y matices expresivos, por su capacidad de comunicación (no digamos por su capacidad de comunicación sexual…), las miradas severas y reprendedoras, las miradas inocentes, las miradas sucias y obscenas, las miradas limpias y claras…

El ojo de dios que todo lo ve, el ojo… ha estado presente en toda la mitología, religiones e historia humana y su ausencia (la ceguera del padre de Bataille) es lo que le provoca estas ensoñaciones entorno al ojo que él traduce desde la libido en las imágenes subversivas de Simone, con una mirada libre de censuras y represión. Mostrando desde una ensoñación del subconsciente las escenas que transforma en pesadillas, superando las morbosas y sexualmente bellas para adentrarse en su metafísica y en su sentido interno, mostrando la muerte y el ojo como oscuro objeto del placer.

La joven Simone transgrede sin pudor en todos sus actos cualquier norma de comportamiento sexual admitido, ella es la encarnación del Deseo inconsciente y la transgresora de los tabús y normas sociales y religiosas, del pecado, del sacrilegio y de lo prohibido, para alcanzar el placer que representa la mayor transgresión religiosa, pues convierte el cuerpo en objetos de su placer (el cuerpo del cura y el cuerpo de Cristo) y no de la reproducción como mandato divino, por esto, el placer debe castigarse con la muerte, asimilando la muerte de Marcela y del cura con el máximo goce para ella… En lo sexual, Simone se muestra ávida de todo lo que violente el orden establecido convirtiéndose en un momento en sugerentes imágenes de todo aquello ligado a la sexualidad más profunda. Simone es el surrealismo y mediante el orgasmo busca alcanzar la luz, convertirse en luz liberadora.

“Historia del ojo” es la narración sobrecogedora de las obsesiones más ocultas y no menos surrealistas, un recorrido por los objetos más simbólicos de las obsesiones y perversiones del autor. Desde el relato se hace una sucesión de ellas, sirviéndose del bondage, el fetichismo, la lluvia dorada, los tríos y orgias, del voyerismo, la salofilia, la sitofilia para finalizar con la necrofilia… haciendo de los olores y sabores la evocación de imágenes perturbadoras. Pero es la urolagnia, la micción y la orina (aparte de la muerte, como ya hemos dicho) uno de los mayores objetos del oscuro deseo para Bataille, los fluidos salobres están presentes a lo largo de todo el relato, la orina, el sudor, la sangre, el semen; todos ellos posiblemente evocasen el recuerdo del rictus de placer de su ciego y sifilítico padre durante la micción.

En el capítulo VIII “Los ojos abiertos de la muerta”, Bataille pone en palabras del joven amante de Simone:

“A muchos el universo les parece honrado; las gentes honestas tienen los ojos castrados. Por eso temen la obscenidad. No sienten ninguna angustia cuando oyen el grito del gallo ni cuando se pasean bajo un cielo estrellado. Cuando se entregan “a los placeres de la carne”, lo hacen a condición de que sean insípidos.”

Y esto me hace reflexionar sobre tres aspectos:

  • Sobre la liberación de mis temores, mi mirada, mi castración social en el ejercicio de mi profesión, el trabajo social y la sexología, así como
  • la importancia de la empatía en el ejercicio de la terapia, asesoramiento y educación sexual desde la mirada de un trabajador social
  • y consecuentemente la aceptación incondicional del cliente/usuario.

Al prisionero de apariencia burocrática que hay en mí, le produce cierta admiración poética y surrealista las imágenes evocadoras de los primeros capítulos, a la vez turbadoras y desencadenantes de la liberación sexual de la mente hacia el juego, el deseo y la erótica, que Bataille nos propone. Pero el sexo obsceno se torna macabro en Sevilla, donde se desarrolla uno de los episodios más importantes del texto con retratos turbadores y obsesivos de los placeres más ocultos que giran en torno a la muerte los que me resultan demasiado inquietantes e incómodos.

No pensé que a estas alturas de mi vida me fuesen a desagradar tan profundamente los retratos sexuales que hace el autor de las obsesiones de los protagonistas, con el ejercicio de los placeres y deseos más ocultos del subconsciente, pero ciertamente su lectura no ha sido tan satisfactoria como la imagen sugerente e insinuante de las nalgas de Simone sobre el plato de leche.

Pero no es menos cierto que desde la exploración de mis limitaciones y desde la aceptación y reconocimiento de mis tabús, mis miedos, mis desagrados y antipatías, de mis castraciones sociales (especialmente las sexuales) es desde donde se inicia el camino para la liberación y comprensión, facilitando la escucha activa y empática de los más oscuros secretos de los demás. Es el camino de la aceptación incondicional de la que nos habla Carl Rogers, para él la terapia debe focalizarse en que el cliente alcance la congruencia entre conducta y emociones y así pueda desarrollarse plenamente. Para ello es requisito indispensable que el profesional sea congruente consigo mismo y mostrarse desde lo que se es… el cliente percibirá así a un profesional (a una persona transparente, limpia, en la quien confiar).

Todos hemos oído hablar de la empatía, y parece que todos presumimos de practicarla, pero en el ejercicio profesional del trabajo social y la sexología, la empatía es algo más que lo que la RAE nos ofrece (1. f. Sentimiento de identificación con algo o alguien. 2. f. Capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos.), sin duda esta definición es insuficiente desde la perspectiva del trabajo social ya que la empatía no sólo conecta a las personas, debe reconocer las emociones para comprenderlas, buscando la conexión con la otra persona, en muchas ocasiones no es necesaria una respuesta verbal puesto que se centra en el plano emocional. La empatía no busca solucionar los problemas o estado de ánimo del otro, no busca la aprobación, busca nada más y nada menos que “comprenderlo”. Desde la empatía no se juzga al otro. Es por todo esto que la empatía, requiere de un aprendizaje previo y entrenamiento.

El ejercicio de la empatía no es tan fácil, como pueda parecer… no todas las personas, ni todos los técnicos están dispuestos a aceptar y empatizar con el pederasta, con el terrorista y asesino de mujeres, con el obseso sexual y con el necrófilo (y es muy respetable, pues desde el reconocimiento de esta incapacidad profesional, se permitirá como veremos en una próxima entrada, promover las adecuadas medidas para proporcionar atención también a estas personas) de hecho ni siquiera en el relato todos los personajes son capaces de soportar la vulneración de estos tabús, que por otro lado les provocan tan enormes placeres, conduciéndolos a la locura, tras un sufrimiento moral y terrores imposibles de soportar, transformando los deseos sexuales en las más temidas pesadillas como es el caso de Marcela.

Presente y futuro para la conmemoración del Día de la LGTBIfobia

En la entrada de ayer sobre la conmemoración del día de la LGTBIfobia ofrecí mi punto de vista sobre la necesidad de conocer el pasado para comprender nuestro presente y en la entrada de hoy espero poder compartir cómo visibilizar las formas de opresión y discriminación pueden ayudarnos a señalar una opresión compartida, aunque no idéntica, no sólo entre las personas LGTBI, sino con otras diversidades humanas. Es por ello, que me he permitido hacer un recorrido por todo lo que he leído sobre la conmemoración del día de ayer y que desde diferentes miradas y sensibilidades hacen diversas aportaciones que considero de interés destacar aquí, realizando algunas aportaciones.

El primer hecho al que nos enfrentamos cuando hablamos de LGTBIfobia es al galimatías de siglas que dificultan la comprensión de esta discriminación, en este sentido es muy acertada la entrada “La diversofobia y sus tipos” de Agustín Romero López para él la definición más incluyente sería Lgbtiq+fobia (complicamos aún más el acertijo…) consecuentemente y por economía verbal las personas activistas hablan de homotransfobia, proponiendo Romero el termino diversofobia, entendida como: “odio, rechazo o desvalorización que se expresa a través de discriminación, violencia y la violación de derechos hacia cualquier práctica, orientación, discurso o ideología asociada con la sexualidad alternativa, distinta a la hegemonía heterosexual” recogido de Pedro Enrique Villasana López en su artículo “Diversofobia, Violencia y derecho a la salud y al trabajo” término con el cual no termino de ubicarme… pues puede conducirnos a confundir y entremezclar la diversidad sexual con la diversidad funcional o la diversidad racial… y podríamos liar aún más el rizo, si estas diversidades confluyen en una misma persona…(seguro tema para otra entrada futura…)

Etimológicamente creo de interés reivindicarse como marica, bollo, trans o queer, reivindicarse desde el desprecio con el que la sociedad nos ha señalado, empoderarnos y adueñarnos del insulto y reconvertirlo en nuestra seña de identidad, en el reconocimiento de lo diverso, precisamente porque es muy importante cómo llamar a las personas, porque desde el lenguaje también se construye el mundo… El acrónimo “LGTBI” recoge a un grupo social muy disgregado y diverso, designa a Lesbianas, Gais, Transgénero, Bisexuales e Intersexuales y viene a sustituir al anterior acrónimo LGTB (Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales) por ser más inclusivo, dado que este último oculta la “I” de Intersexualidad y la “Q” de Queer, o el signo + que representa a los que se suman a la defensa del hecho homosexual que frecuentemente se incluye desde el activismo. Si bien es cierto, que lo “Gay” toma protagonismo incluso ocultando lo lesbiano, transgénero, intersexual y bisexual, a pesar de esta fragmentación en mi opinión resulta útil unirlo bajo este término puesto que las necesidades de las personas LGTBI son relativamente homogéneas resultando de interés una lucha comunitaria por los derechos para las personas diversas.

Pero claro, no todo es unión y paz cuando hablamos de personas y es en este momento en el que quiero reflexionar sobre el muy interesante artículo de Marta Borraz que publica en El diario.es “Gay sí, pero que no se note”. Donde se evidencia que salirse de los roles de género, incluso entre la comunidad LGTBI, no respondiendo a las expectativas diseñadas sobre lo que se entiende que debe ser un hombre y una mujer y sólo hay una forma de serlo, convirtiendo el género en algo estanco y quien saca los pies del tiesto es señalado como diferente… siendo un motivo para la discriminación y estigma entre las propias personas LGTBI y por supuesto de la sociedad en general, de este modo la sociedad penaliza mediante la llamada plumofobia (aversión hacia el amaneramiento) que se convierte en una forma de homofobia que marca a aquellas personas con pluma, se convierte de este modo el oprimido en opresor puesto que ha sido vulnerado lo homonormativo que considera las formas correctas para mostrarse, comportarse, etc. No sólo la homonormatividad y consecuentemente la plumofobia suponen un problema; señalar también que otra marginación especialmente evidente dentro del colectivo LGTBI es aquella caracterizada por un culto excesivo a la belleza y la juventud y en el que a veces pueden apreciarse rasgos de lo que ha venido en denominarse “edadfobia” para Beatriz Gimeno es debido a la presión del entorno gay y de la cultura gay que los gays sufren un “envejecimiento acelerado”. Esto es que los gays se sienten viejos mucho antes que sus pares heterosexuales. En las lesbianas no parece ocurrir de igual forma, como consecuencia se hace necesario mantener una postura activa contra la discriminación de las personas mayores y contribuir a su visibilidad dentro y fuera de la comunidad LGTBI.

No quisiera finalizar sin hacer un recordatorio sobre la campaña llevada a cabo por la Fundación Daniela y Fundación Cibervoluntarios que han lanzado una campaña contra el bullying que sufren menores y jóvenes trans bajo el lema: #SoyDiverse para conmemorar el día internacional contra la LGTBIfobia.

Conmemoración del Día de la LGTBIfobia.

Me congratula ver cómo los discursos y la visibilidad LGTBI en redes sociales e internet es cada día mayor, en especial en un día como hoy en el que conmemoramos la despatologización por parte de la OMS de la homosexualidad como enfermedad, proceso que se inició 1973 con la baja en el DSM-II de la APA y desapareciendo posteriormente su categoría diagnóstica en el CIE-10. Es de interés conocer como el activismo LGTBI tuvo un papel decisivo por el que “La APA suprimió la homosexualidad por cuestiones políticas; no psiquiátricas”.

Cómo decía la creciente preocupación social por la defensa de los derechos e igualdad real de las personas LGTBI en nuestra sociedad se recoge en el “Manifiesto firmado por la Cumbre Social Estatal que reclama que se respeten los derechos de las familias LGTBI” que evidencia cómo nuestra sociedad ha cambiado en los últimos años y a la vez concientiza a la ciudadanía en la lucha contra los variados energúmenos que con autobuses o a hostias pretenden estigmatizar, oprimir o directamente eliminar de nuestro tejido social, la diversidad.

Cuando vemos en nuestras calles actitudes neofascistas y violentas hacia un beso entre dos chicas, hacia dos chicos cogidos de la mano o hacia una persona transexual o leemos en prensa cómo regímenes políticos de corte dictatorial que como es el caso de “Chechenia que tiene campos de concentración para gays”, creo de importancia recordar de dónde venimos para saber hacia dónde queremos ir… y quizá lo más importante… ¿cómo lo vamos a alcanzar?

En la Enciclopedia del Holocausto se recoge en la entrada “La persecución de los homosexuales del Tercer Reich” cómo los nazis estaban interesados en encontrar una “cura” para la homosexualidad y realizaron un macabro programa de experimentación sobre prisioneros homosexuales que causaban enfermedad, mutilación, y muerte para no obtener ningún conocimiento científico. Pero no es necesario remontarse en el tiempo para describir cómo las personas LGTBI han sido perseguidas, humilladas, mutiladas por el bien de la sociedad y en nombre de la religión, la ciencia o la política; hasta hace no tantos años y aun hoy en día tenemos múltiples ejemplos de discriminación, estigma y tortura.

Leopol Estape en su blog L’Armari Obert (que recomiendo encarecidamente, si quieres satisfacer tu curiosidad sobre el hecho homosexual) recoge un artículo sobre cómo era tratada “La transexualidad bajo el franquismo” que recoge como en aquella España el futuro de una persona trans pasaba por la emigración, la detención policial en la cual recibían terribles terapias y en el mejor de los casos podían dedicarse al mundo del espectáculo, la limpieza de hogares y si tenían la suerte de tener pareja dedicarse a hacer las labores de hogar o ser trabajadoras del sexo.

Por su lado Marta Medina recoge en “Maricas, vagos y maleantes: el franquismo contra la homosexualidad” cómo hasta 1979 ser homosexual se consideraba un delito en España y cómo los “invertidos” sufrían una terapia conductista en la que a través de castigos corporales (electroshock) pretendían relacionar el deseo y el dolor y a través de ambas sensaciones provocar una inversión de la orientación sexual y mantener a la persona en el camino recto.

Estas breves pinceladas de la discriminación LGTBI pueden situarnos en un punto que nos permita analizar la banalidad de una acción en el mundo virtual o la necesidad de la vuelta a un activismo radical de lucha por los derechos para las personas LGTBI. Quizá sea tema para otra entrada el valorar cómo la presencia en redes es de trascendencia para la causa LGTBI, de como un me gusta en Facebook pueda tener más valor que el tradicional activismo LGTBI o la normalización del hecho homosexual a través de la visibilización. Y cómo estos dos hechos son para mí trascendentales en la lucha contra la LGTBIfobia con la que mañana amenazo con volver.

¿Por qué Trabajo Social y Sexología?

DELICIAS7

Mi interés como trabajador social por las personas mayores y por la diversidad sexual me condujo durante mi trabajo fin de grado al estudio de las necesidades de las personas mayores y fue durante esta investigación donde se revelaron las conexiones entre el Trabajo Social y la ciencia sexológica. Las personas entrevistadas sentían la necesidad de evidenciar los vínculos entre sus experiencias pasadas, presentes y sus expectativas de futuro, sobre sus carencias y cómo su sexualidad había estado presente durante todo el proceso y había influido en sus entornos y en la constitución de sus personalidades, consecuentemente no hay otro modo de comprender a las personas en su conjunto sino desde una mirada global de aceptación.

La mirada del Trabajo Social desde corrientes humanistas y radicales como es mi caso, pero creo que desde la disciplina del Trabajo Social en su conjunto también debe ser así; es unívoca con la visión del hecho sexual humano como “cosmo-bio-cultural”. La humanidad es diversa y es absurdo embarcarse en discusiones dicotomizantes enfrentando “lo biológico” frente a “lo cultural” lo “masculino frente a lo femenino” como quien enfrenta en el ring a dos púgiles.

Para el hecho sexual humano es imposible establecer límites claros entre los determinantes genéticos, biológicos, ambientales y culturales que están íntimamente relacionados y hasta simbióticos en muchos casos. Es por ello que desde estas posiciones aspiro a unir dos disciplinas que hasta ahora (y en mi humilde opinión) no estaban lo suficientemente conectadas; buceemos y busquemos los puntos de conexión que convierten al hecho sexual humano en un aspecto de interés que incorporar a la amplísima mirada de las trabajadoras y trabajadores sociales.