AMORES Y DESAMORES. EL DUELO DE PAREJA.

Cómo sabéis much@s de mis amig@s y lector@s recientemente he pasado por una dolorosa pérdida personal durante la cual no he tenido mucho ánimo para escribir, de ahí que en los últimos meses no haya publicado nada. Espero que me podáis disculpar por ello.

El caso es que reflexionando sobre las pérdidas y el importante papel que ha jugado y juega mi pareja en mi vida, he pensado en qué hubiese sido de mí…y ¿Cómo lo hubiese afrontado en soledad? Y creo también haber comprendido que, a pesar de mi esfuerzo por intuir e intentar empatizar con las pérdidas de otros amigos, hasta que no le toca a uno…es difícil situarse en la posición del otro, en entender lo que se siente. Es la experiencia la que te conduce al aprendizaje y de ahí la importancia de estar bien preparados, de cultivar nuestra resiliencia a través del afecto a los demás y la importancia de rodearse de seres que te aceptan, te aprecian y quieren.

Todo ello me condujo a pensar en las pérdidas y duelos de pareja, pues es tan importante saber amar cómo saber dejar amar y dejar marchar a la persona amada, naturalizando los sentimientos que provocará la pérdida. Entorno a esta cuestión es sobre lo que quisiera reflexionar en este post e intentar aportar un granito de arena, ya me contareis que os parece.

En cierta medida todas y todos hemos tenido “mal de amores”, y hemos sufrido pérdidas, lo cual no nos puede conducir a menospreciar el duelo de pareja como algo menor o secundario pues se trata de una situación estresante de primer orden. Las rupturas de pareja pueden traer consecuencias tan negativas en el bienestar emocional y psicológico como las del fallecimiento de un ser querido e incluso conducir al suicidio.

El duelo de pareja es una experiencia individual y muy diferente en todas las personas, pues no es igual “dejar” que “ser dejado”. Es importante el motivo de la ruptura, si ésta tiene su origen en la aparición de una tercera persona, por ejemplo. Es vital en la ruptura el estilo de comunicación existente en la pareja, un estilo asertivo parece producirá mejores pronósticos. La situación socioeconómica de la pareja y las redes de apoyo son circunstancias vitales de importancia hacia la resolución de un duelo sano.

Las características de la relación, esto es, que tipo de relación hemos mantenido (recordemos aquí las características y los tipos de amor que Sternberg describía mediante su famoso triangulo) y por su puesto las características personales son fundamentales en el afrontamiento del duelo.

Resulta fundamental para la consecución de un duelo exitoso la relación posterior entre los exmiembros de la pareja y de sus entornos, no será “sano” si uno de los miembros o del entorno (hijos, familias, amigos, etc.) no acepta la ruptura e interviene por cualquier medio para dificultar, torpedear e impedir una despedida sana y natural de los miembros de la pareja.

No hay ninguna norma para realizar bien el duelo, pero la mayoría de las publicaciones suelen resumirlo en las siguientes fases: Negación, Tristeza, Culpa, Ira, Nostalgia, Serenidad y Aceptación. Con el paso del tiempo, el intenso dolor de la pérdida comienza a aliviarse, disminuyendo la tristeza dando paso a otros pensamientos que permiten mirar hacia el futuro. Esto no significa que desaparezca la sensación de ausencia de la otra persona, teniendo la impresión de haber perdido una parte de uno mismo. Es de destacar, que el continuo bombardeo de los medios de comunicación mostrando parejas felices son un recordatorio continuo de la pérdida de la pareja. Todas estas fases no suceden siempre ni siquiera en el orden mencionado, suelen predominar unas emociones sobre otras, dependiendo de cada caso.

No hay pautas generales para iniciar el duelo y dependerán de la persona, de sus características y circunstancias, pero existen ciertas recomendaciones que pueden ayudar a que estén más centrados y que facilitarán el duelo. Es importante no tener contacto durante un tiempo con las exparejas, si fuese totalmente necesario el contacto será el mínimo y de la forma que menos malestar provoque. En ocasiones la persona puede tener la necesidad de saber del otro/a, y pregunta a amigos comunes, busca en redes sociales, o les llega por los hijos. Es necesario bloquear estas informaciones, por ejemplo, cambiando el tema de conversación. En ocasiones el que abandona, tiene sentimientos de culpa y se preocupa en exceso, llamando y hablando con su “ex”. Es necesario estar un tiempo tranquilos/as, y sól@s, es posible que más adelante, se retome una relación de amistad. Si es necesario resolver alguna cuestión ésta será urgente y posponer lo menos importante, en ocasiones la persona está aturdida y es más difícil tomar decisiones, por tanto, priorizar lo que sea muy importante para ambas partes, y más adelante resolver el resto de tareas pendientes.

Compartimos una imagen extraída del folleto GUIA DE AUTOAYUDA. ¿Cómo afrontar el duelo? Editado por el Servicio Andaluz de Salud. Consejería de Salud y Bienestar Social de la Junta de Andalucía; que aunque no es exclusiva del duelo de pareja, proporciona consejos muy útiles para ayudar al doliente.

Sororidad, Orgullo y Luchas del 8-M 2018.

Es complicada la elección entre la solidaridad o la competencia a la que nos deriva el sistema capitalista, donde el neoliberalismo nos conduce por caminos de rivalidad. Los hombres somos educados como “machos” poseedores del mundo y detentadores del poder, somos educados en la competencia, en la lucha por superar metas, negando y despreciando la debilidad o la ternura, no es raro entonces que encontremos mayores dificultades para crear entornos de fraternidad sincera, lejos de fanfarronerías y bravuconadas. Me entristece la incompetencia masculina para tocar sinceramente y con afecto a otros hombres (pero sin mariconadas… ¿?).

Por contra, las mujeres poseen la destreza de crear mundos femeninos que revelan su capacidad para prestar ayuda, sobreponiendo la solidaridad a la competencia y rivalidades masculinas, propias de una sociedad repleta de testosterona. La existencia de estos microcosmos femeninos no es exclusiva… Existen paralelismos con otros grupos oprimidos por el heteropatriarcado (gays, lesbianas, transexuales…).

Siendo hombre siento un poco de sonrojo al hablar y escribir de feminismos, razón de más que hay muchas mujeres mucho más preparadas, motivadas e incumbidas que el que les habla (o escribe), pero si es cierto, que esta sociedad machista y heteropatriarcal ha pasado como una apisonadora tanto por todas ellas cómo por nosotres. Parto de la base, que como hombre blanco, nuestra sociedad me ha otorgado privilegios que muchas mujeres no han disfrutado, pero también es cierto, que el heteropatriarcado no ha tratado igual a todas las mujeres por igual (no voy a detenerme en este tema).

Imagen creada por “Pictoline” que me llegó por Whatsapp.

El tema que me trae aquí es el orgullo que he sentido al ver calles y plazas llenas de Violeta, quiero reconocer a las mujeres (en plural) a las veteranas y las jóvenes, a las de derechas e izquierdas, a las trabajadoras, obreras y profesionales, a las compañeras, a las madres, hijas y nietas que han llenado las calles de voces y gritos, que han exigido igualdad, que han reivindicado sus derechos, que dignifican su sexualidad y su sexo, en definitiva, que quieren cambiar este mundo porque lo que hay no les gusta… ¡Y ahí nos encontramos y nos encontraremos! En especial, gracias a mis compañeras a las Trabajadoras Sociales, promotoras del cambio, la ilusión con la que han llenado Almería de lunares, ¡Gracias ¡.

Imagen de la campaña del Consejo General del Trabajo Social.

Este reconocimiento de la ocupación de las calles y los espacios públicos, esta última y nueva toma de conciencia de las mujeres me lleva a una reflexión que realice hace unos años, cuando realizando mis estudios de Género en la carrera, en un trabajo de introspección escribí… “Mujeres y hombres compartimos un mismo espacio, y debemos ser copartícipes de un mismo mundo como iguales. Los principios y valores femeninos y masculinos no son exclusivos de cada sexo, sino compartidos por hombres y mujeres. Siendo así que hay varones que a su fuerza unen una exquisita sensibilidad, del mismo modo que hay mujeres que, sin renunciar a su sensibilidad femenina, se dotan de una fuerza y empuje que les permite competir y triunfar en terrenos tradicionalmente dominados por los hombres. Debemos romper con los desequilibrios actualmente existentes entre los principios y valores masculinos y femeninos, también reflejado en la mayoría aplastante de varones en todos los centros de poder político, social y económico en todo el mundo. Consecuentemente las mujeres deben salir el ostracismo, de lo oculto, “del armario”, de su “ciudad de las damas” y su “habitación propia” y visibilizar su causa, nuestra causa…la plena igualdad.”

Imagen de “Moderna de Pueblo” que me llegó por Whatsapp.

Los hombres y en especial los heterosexuales han de deconstruirse y volver a construir sus masculinidades desde la igualdad, solidaridad… para ello el papel de la coeducación y de los progenitores es fundamental, las niñas y niños de hoy son nuestro futuro. ¡Ánimo y a seguir compañeras! El 8-M 2018 quedará para la historia, pero la lucha no ha terminado, la lucha continua.

Imagen tomada de Instagram.