Rehumanización de la atención sociosanitaria a personas mayores: redirigiendo la mirada hacia la diversidad.

Tal como os prometí en la entrada anterior, en esta ocasión vengo a traeros la comunicación presentada durante la celebración  del III Congreso Internacional de Salud y Empleo Público en la Universidad de Almería que espero os parezca de interés. El trabajo de investigación se centró en la “Rehumanización de la atención sociosanitaria a personas mayores: Redirigiendo la mirada hacia la diversidad”. Se agradecen comentarios y aportaciones pues estoy dándole vueltas a lo lejos que queda la Atención Centrada en la Persona (ACP) del actual modelo sanitario, a pesar de lo que nos cuentan los políticos y de las bienintencionadas acciones aisladas de algún profesional.

RESUMEN:

La investigación está centrada en la adquisición de conocimientos sobre las percepciones en el trato y las expectativas de futuro de las personas mayores lesbianas, gais, transexuales, bisexuales e intersexuales; usuarias o no de los recursos que las administraciones públicas ponen al servicio de las personas mayores.

Se utilizará una metodología de carácter cualitativo, utilizando técnicas como la entrevista en profundidad para detectar la adecuación en la respuesta de trato por parte de otros usuarios o del personal sociosanitario hacia la diversidad de las personas mayores y cómo éstas pueden conducir a su invisibilización.

PALABRAS CLAVE: Personas mayores, LGTBI, rehumanización de cuidados, lesbiana, homosexual.

Podéis leer el artículo completo en el libro ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Y ATENCIÓN SOCIOSANITARIA disponible en el Capítulo 5.

comunicacion congreso capitulo5

Y quien pueda estar interesad@ también está a la venta aquí el E-BOOK y en FORMATO PAPEL, aunque los ingresos van para la organización, que los autores no vemos un céntimo… No obstante, os dejo con las conclusiones del trabajo sobre las que podemos debatir hasta la próxima entrada que no sabemos donde nos llevará.

CONCLUSIONES:

Existe muy baja predisposición para la utilización de recursos destinados al conjunto de personas mayores, en este sentido Villar y otros opinan que “las personas mayores homosexuales parecen tener una muy baja predisposición a ir a vivir a una residencia” y citando el estudio de McFarland y Sanders hacen referencia a que “los servicios que podrían resultar más atractivos a este colectivo serían aquellos que les permitieran mantenerse en la comunidad, pues más de la mitad de ellos afirmaron que considerarían la contratación de servicios de atención domiciliaria, servicios de transporte y la posibilidad de vivir en un complejo de apartamentos para personas mayores” (Villar et al. 2011, p.26).

Los resultados de la investigación apuntan las actuaciones en dos líneas de trabajo en apariencia opuestas pero convergentes que serían la creación de espacios propios como residencias, centros de día o centros de participación activa para las personas mayores LGTBI que promuevan un reconocimiento de la cultura gay y las diversas formas de amar de las personas LGTBI, en un ambiente de libertad que favorezca la expresión pública de sus afectos y que fuesen espacios y ambientes amigables con las personas heterosexuales, donde la formación específica del personal sociosanitario permitiese la expresión en libertad de la diversidad sexual.

Los actuales centros no disponen de espacios de intimidad que permitan la expresión de la sexualidad y el respeto hacia los afectos diversos. Estos espacios estarán dedicados a suplir la soledad, las necesidades básicas y de socialización, además deberán atender las especiales necesidades y carencias de afectos, promover y facilitar el ocio y socialización, como paso previo y necesario al encuentro sexual. Para ello el personal dispondrá de una formación adecuada y capacitación acorde al personal atendido, esto es que el personal disponga de la suficiente competencia cultural.

El personal será suficiente y respetuoso de las diferentes sexualidades, conocedor de la subcultura gay y nuevos modelos de familia que permitan intercambios intergeneracionales y sean vistos como espacios de ocio en la línea de los estudios de Coll-Planas y Missé (2009) que reclaman: espacios de relación para personas trans, lesbianas y personas mayores.

En la línea de los estudios Hovey (2009) la homofobia y la discriminación pueden amenazar la salud y bienestar de las personas mayores LGTBI, pudiendo reforzar el aislamiento social y poner en mayor riesgo de enfermedad y muerte. La homofobia y discriminación puede ejercerse sutilmente a través de las miradas de desaprobación o agresiones verbales o físicas; las menos explicitas como las miradas de menosprecio son las formas de marcar el espacio social como heterosexual haciendo sentir fuera de lugar a las personas LGTBI que no siguen el modelo normativo y que han estado presentes en los espacios a los que asisten los entrevistados. Así las personas tienden hacia la autorrepresión se creen inferiores y se automarginan, siendo tratados como marginados a modo de profecía autocumplida utilizando la invisibilización como herramienta.

En este mismo sentido se manifiesta Villar et. al (2011) que son de la opinión que el rechazo, el abuso de los cuidadores formales, la falta de aceptación y respeto y el maltrato de los compañeros pueden conducir a ocultar la propia orientación sexual generando sentimientos de soledad por no compartir con otros, cuestiones importantes acerca de su identidad que está en línea con nuestros resultados ya que la presión del entorno social y en ocasiones la homofobia del círculo más cercano puede excluir a las personas mayores LGTBI facultando la soledad y aislamiento.

Muchas personas mayores LGTBI aún se sienten obligados a ocultar su sexualidad en un esfuerzo de protegerse de los estereotipos negativos por la adopción de una perspectiva heterosexista de las prestadoras de servicios sociales y de salud, esta falta de sensibilidad supone que muchos adultos mayores sean reacios a revelar su orientación, comportándose heteronormativamente lo que permite un mayor aislamiento y soledad. (Chaya y Bernert, 2014; Villar et. al, 2011; Rogers, 2013; Coll-Planas y Missé. 2009).

La aversión del Partido Popular hacia los maricones y otras cosas sobre juezas homófobas.

No suelo ni me gusta escribir este tipo de entradas, pero en ocasiones se dicen y hacen tantas gilipolleces (con perdón) que a uno le hierve la sangre. El motivo del cabreo es el recientemente nombramiento de una jueza para el Tribunal Europeo de Derechos Humanos que no en mis palabras, sino en las de muchas personas no es la más idónea. Suscribo por ejemplo las razones que esgrime @iescolar.

Y por lo que quizá es más importante, es por situarse frente al posicionamiento en contra todas las organizaciones de defensa de los derechos de las personas LGTBI y especialmente todas las que acogen a las personas trans directamente aludidas por la mencionada jueza. En opinión de activistas y organizaciones LGTBI los comentarios homófobos y tránsfobos vertidos por la catedrática, la incapacitan para ocupar y ejercer un cargo cuyo fin es la defensa de los Derechos Humanos y especialmente de una población tan vulnerable como el de las personas LGTBI que a día de hoy aún son objeto de discriminación en un gran número de países, entre ellos el nuestro (que se las da de tolerante y moderno).

La situación cuando menos roza la desvergüenza cuando en nuestra cara se nombra como experta ante la ‘ley trans’ que tramita el Parlamento a la mencionada jueza y ésta junto con el partido del gobierno se ríen en nuestra cara.

El quid de la cuestión no sólo radica en la idoneidad de la persona seleccionada y propuesta desde el gobierno, sino en general las políticas y posiciones que mantiene el gobierno y el partido que lo sustenta. El PP nunca se ha mostrado como defensor de las personas LGTBI, más bien al contrario, ha torpedeado todas las iniciativas en pro de las personas LGTBI. Un breve recorrido por los últimos años evidencia posiciones cuando menos hipócritas, por no decir directamente evasoras o discriminatorias hacia las personas LGTBI.

Parece obvio recordar que las personas LGTBI somos de todas las ideologías y militamos en todos los partidos del arco político, es decir hay gays, lesbianas, bisexuales, transexuales e intersexuales que votan al PP, que militan en el PP y representan al conjunto de ciudadanos en más de un caso.

La hipocresía del PP en torno a las personas LGTBI roza el absurdo y el ridículo. Me pregunto si por naturaleza la ideología conservadora y neoliberal es contraria a la igualdad de todas las personas, porque es lo que parece. ¿Dónde está el origen de estos posicionamientos hipócritas? ¿Porque el PP no ha adoptado y cambiado sus posiciones ideológicas frente a las personas LGTBI, tal como han hecho otros partidos de derechas europeos? ¿Porque la derecha no siente como propia la riqueza de la diversidad sexual? ¿Cuál es el peso de la iglesia y la religión en estas posiciones?

Si la postura del Partido Popular es dejar claro que “peras y manzanas” son cosas diferentes, evidencia cuanta ignorancia y cuanto por aprender les queda a sus miembros, militantes, votantes y representantes. Señores documéntense, estudien, acudan a la evidencia científica y dejen de decir sandeces.

Para rematar la faena, el Grupo Parlamentario Popular registró recientemente en el Congreso de los Diputados una enmienda a la totalidad al texto aceptado a trámite el 19 de septiembre de 2017, una ley con un respaldo social incontestable que se puede consultar en la web de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) y de la que me he permitido extraer las palabras de @JesusGenerelo.

Según Generelo, “el PP ha improvisado un texto carente de contenido, elaborado a espaldas del colectivo directamente afectado, e incluso incoherente con lo que este partido apoya en lo relativo a leyes de protección hacia las personas LGTBI en Andalucía o Extremadura. Nuestra propuesta original, que fue respaldada por la mayoría del Congreso de los Diputados en su aceptación a trámite, es un texto complejo, trabajado durante años y con 99 artículos. El PP presenta ahora una ficción de enmienda de 33 artículos que produce sonrojo”. 

¿Dónde se esconden los mariconcitos del PP cuando ven cómo se menosprecia y repudia su orientación sexual desde su partido? Ante insultos tan flagrantes al sentido común y el respeto de todas las personas LGTBI los mariconcitos del PP no tienen nada que decir; esconden la cabeza cual avestruz pues ellos no están sometidos a la homofobia institucional que sufrimos el resto de personas LGTBI. Se ve que se sienten bien representados por jueces homófobos y necias modificaciones a normas ampliamente consensuadas entre el colectivo LGTBI.

SEGUNDA PARTE DE MONÓGAMOS CULTURALES Y POLÍGAMOS BIOLÓGICOS.

Reconocimiento por parte del Trabajo Social de la realidad poliamorosa.

En la entrada anterior hemos analizado los posibles orígenes de la monogamia y de la poligamia que nos conducen hasta nuestros días para ello tanto en la poligamia como en la monogamia parecen establecerse contratos sobre las futuras relaciones (permitidas en el primer caso de diferentes formas o prohibidas para el segundo) hecho que parece difícil de ser cumplido por la naturaleza humana surgiendo en este momento los celos, la hipocresía, la doble vida y hasta el sincericidio (kamikazes de la verdad) que supone el fin para muchas parejas monógamas. Por otro lado, en las relaciones polígamas se establecen diferentes contratos donde las relaciones son consensuadas y aceptadas por los miembros que la forman. No existiendo en este caso la infidelidad sino como ruptura del contrato establecido suponiendo una deslealtad fruto del engaño y de la ruptura unilateral del acuerdo previo.

No consiste en dividir el mundo entre los “infieles” con connotaciones morales que lo asimilan a comportamientos no empáticos, desconsiderados con la otra persona o inmorales frente a los “fieles” elevados ética y moralmente por ser capaces de controlar sus bajas inclinaciones, desdeñado el poder de la erótica y del deseo; sería reduccionista dividir el mundo en buenos y malos según estos criterios. Este no es el debate, entre ambos grupos de personas existe la lealtad, el respeto y la confianza y la deslealtad, la desconfianza y las faltas de respeto (todos son comportamientos muy humanos) pero los contratos no son eternos y hay que saber cuándo se empieza a fracturar el contrato (divino o no) y cuando es necesario romperlo o renegociar nuevos términos. Tanto la fidelidad como la infidelidad son comportamientos naturales que el profesional puede encontrar.

Otro factor a tener en cuenta es que generalmente a lo largo del ciclo vital se puede pasar por varias parejas y con todas no se alcanza el mismo contrato, algunos autores creen que la mayor esperanza de vida puede que nos dificulte mantener la misma pareja para toda la vida, pues aumentarán el número de años para que surjan desavenencias favoreciéndose cierta tendencia a la monogamia no absoluta. El antropólogo evolutivo Bernard Chapais cree que la gran mayoría de las sociedades se acepta una mezcla de distintos tipos de uniones. La promiscuidad, la poligamia y la monogamia son parte de nuestra herencia evolutiva.  Hoy en día la monogamia (en el largo plazo o en serie) es el modelo más común en nuestras sociedades, pero el hecho es que existen la promiscuidad sexual y la poligamia.

Haremos un breve y somero recorrido por algunas de las formas de convivencia más comunes que conviene reconocer así en las relaciones abiertas una pareja estable puede mantener relaciones sexuales con más personas, pero el amor no suele ser admitido, pueden establecerse normas para evitar los celos o pensamientos negativos, así como para saber cuándo se queda con otras personas o por el contrario no tener conocimiento de nada, pueden establecerse normas para tener relaciones con protección fuera o no llevar a los amantes a la casa. Saltarse alguna de estas reglas se considera una deslealtad. También hay otras parejas que no ponen ningún tipo de norma. Podríamos distinguir entre relaciones híbridas donde ambos tienen libertad para acostarse con otras personas, o que una de ellas no lo haga porque no quiere o no esté interesado. Por otro lado, las parejas flexisexuales donde un miembro de la pareja es bisexual y su pareja le deja libertad para mantener relaciones con personas del mismo sexo.

Las personas poliamorosas aman a varias personas a la vez y mantienen relaciones sexuales entre todas las partes o no.  Las parejas poliamorosas pueden ser jerárquicas, polifidélicas, relaciones mono-poliamorosas o anarquía relacional. En las jerárquicas hay una relación principal o primaria y otra(s) secundaria(s), todas son igual de importantes y es relativamente parecida a las relaciones “abiertas”, pues las parejas primarias pueden poner reglas que pueden afectar a las secundarias. En las relaciones polifidélicas, los tríos o grupos pueden mantener relaciones con personas ajenas con sexo entre todas las partes o no y a la vez o no. Cada trío o grupo establecerá contratos en los aspectos romántico y sexual. Las parejas mono-poliamorosas están constituidas por una persona poliamorosa y otra que no, los acuerdos permitirán que la persona poliamorosa pueda relacionarse romántica y sexualmente con otras personas. En la anarquía relacional no hay normas para relacionarse.

fotospornoantiguas

Los swingers están constituidos por parejas “cerradas” que practican el intercambio de parejas para contactar utilizan internet o acuden a locales para buscar otras parejas con las que realizar el intercambio. Las prácticas son variadas y pueden incluir la observación de relaciones sexuales, el intercambio suave que incluye besos, caricias o sexo oral y el intercambio total.

Los “LAT” (Living Apart Together) están juntos, pero cada uno en su casa. Pueden estar formadas por parejas reconstituidas (con o sin hijos), parejas que viven en ciudades diferentes (por trabajo u otras razones) o personas que viven mejor solas. En todos los casos estas parejas pasan temporadas juntos (fines de semana, viajes, vacaciones, etc.)

Nuestros orígenes poligámicos transformados en consonancia con la evolución humana y desde la cultura se mantiene hasta nuestros días. Denostar estas realidades de convivencia diferentes a la mayoritaria de la monogamia sería poco ético profesionalmente. Pero debemos ser conscientes que las no-monogamias tampoco están libres de problemas ya que pueden reproducir el pensamiento monógamo entonces los problemas se multiplican por el número de parejas no obstante la poligamia también intenta combatir las presiones ejercidas desde la monogamia puesto que coloca a estas personas en posiciones más vulnerables, ya que socialmente todo está construido para que las necesidades pasen a través del filtro de la monogamia y de las relaciones de pareja heterosexuales. Recomiendo la lectura de La monogamia también es privilegio de Natàlia Wuwei Climent.

La necesidad de justificación de las relaciones basadas en la monogamia como en la poligamia como formas de vida correctas no son sino producto de la necesidad de encontrar argumentos que validen el propio estilo de vida, cuando la realidad es mucho más testaruda y la necesidad de dar satisfacción a la sed de piel, de encontrar comunicación intima e intercambio con otros seres humanos, ya sea en individuo o en varios. Todas las realidades son posibles y necesarias en un mundo diverso, por tanto, para el Trabajo Social es necesario un reconocimiento de estas diferentes realidades amorosas (sin que la comunicación no verbal nos traicione durante una entrevista, por ejemplo) para tener en cuenta los vínculos de afectos y desafectos en las relaciones familiares polígamas, relaciones abiertas o monógamas (infieles o no) ya sean heterosexuales, homosexuales o diversas, aprendiendo a  utilizar las redes familiares, de apoyo o de comunicación e intimas y otros vínculos solidarios que no pasen por la jerarquía de la pareja (u otras jerarquías) de modo que el usuario/cliente sea consciente de los diferentes apoyos con los que se cuenta en la búsqueda de la solución de sus problemas, necesidades o conflictos.

La piel mayores

MONÓGAMOS CULTURALES Y POLÍGAMOS BIOLÓGICOS. UNA REFLEXIÓN ACERCA DE LA HIPOCRESÍA SOCIAL EN LAS RELACIONES DE PAREJA.

De las relaciones de pareja monógamas y heterosexuales hacia la pansexualidad y diversidad.

Parece que los últimos tiempos están aumentando el número de parejas y otras nuevas formas de relaciones, que hasta el momento parece que se mantenían ocultas, como son las relaciones poliamorosas, las relaciones “abiertas”, los “swingers” o intercambios de parejas y los “LAT” (Living Apart Together) o estar juntos, pero cada uno en su casa, junto a otras relaciones románticas sin sexo o de amistad que junto a las clásicas parejas “cerradas” o monógamas establecen un conjunto heterogéneo de diversas formas de relacionarse. Consecuentemente resulta de interés para el Trabajo Social abrir el debate y conocer los nuevos vínculos amorosos y sexuales para mejorar la relación de ayuda profesional con el objetivo de movilizar las capacidades del individuo y de su medio para que haga frente a sus dificultades.

Son muchos los antropólogos que sostienen que un muy elevado número de las culturas humanas eran polígamas antes de la globalización y homogeneización producida en todas ellas por la moral y cultura judeocristiana.

Actualmente la mayor parte de nuestra sociedad es monógama, aparte del reconocimiento de esta realidad también deben tenerse en cuenta porque las parejas no sólo se casan, se divorcian, mantienen otras relaciones (más o menos estables), tienen escarceos amorosos y aventuras, surgen los celos o no, etc.

Para intentar explicar esta realidad se han publicado diversidad de investigaciones que se posicionan en sentidos opuestos entono al inicio de la monogamia en nuestra especie, algunos modelos enfrentan como polos opuestos la monogamia (que parece promocionada como ideal humano – mencionemos en este extremo el mito del amor romántico, etc.-) frente a la poligamia (desechada por la promoción de la promiscuidad que parece asociarse en cierto modo a comportamientos más animales y sucios) frente a los cuales el hombre (“especie superior”) debe distinguirse…

En mi opinión el paso de una situación de poligamia a otra de monogamia no sólo no se produjo (en consonancia con la evolución humana) sino que se mantiene hasta nuestros días, más o menos visible a lo largo de nuestra historia y más o menos tolerada según las diferentes culturas y momentos históricos. Luego no hemos dejado de ser polígamos en ningún momento como especie…

Entre los mamíferos existen algo menos de 5.500 especies distintas y de ellas sólo el 3% parece practicar la monogamia. De hecho, los primates y los bonobos, con los que compartimos un porcentaje abrumador de nuestro ADN (entre el 97% y el 99%) son, en general, proclives a ceñirse a una sola pareja. Según los primatólogos son los gibones los únicos que viven en pareja generalmente de por vida. En cambio, los chimpancés, gorilas o los orangutanes, son polígamos o promiscuos.

Parece que los seres humanos somos polígamos por naturaleza y monógamos culturales, ser una especie mayoritariamente monógama no implica el desprecio de otras formas de convivencia y relaciones sexuales. La riqueza humana estriba precisamente en el reconocimiento de la diversidad en todos sus ámbitos y también en el caso que estamos analizando, las diversas formas de convivencia.

Para los antropólogos las probables razones para la aparición de la monogamia pudieron encontrarse en la necesidad de protección a la infancia y la prevención del infanticidio, así como para la cooperación en la cría y cuidado biparenteral de los hijos. Con la monogamia parece que también se aseguraba la pareja y por tanto las estrategias de apareamiento que evitan la competición. Los machos obsequiaban con alimentos a las hembras para lograr sexo y estas preferirían un proveedor de comida que un competidor agresivo.

La evolución permitió que la mujer diese el gran salto evolutivo y permitiese una mayor disponibilidad sexual no vinculada al sexo que junto a la perdida de vello y el moldeamiento de los cuerpos se desarrollasen nuevas estrategias vinculadas a la belleza de la hembra y el macho que en opinión de otros antropólogos se asociase al concepto de emparejamiento permanente, favoreciendo la comunicación y la intimidad.

Posteriormente han venido a darse nuevos argumentos que justificasen la monogamia en la impronta cultural como por ejemplo en la concentración de la herencia (base del sistema capitalistaheteropatrial) y otras más prosaicas cómo una forma de eludir las enfermedades de transmisión sexual.

Lucy Australopithecus

En la biología no parece que encontremos suficiente justificación para la monogamia pues la influencia neurológica (oxitocina, vasopresina y dopamina) relacionada con la formación de lazos están presentes en relaciones monógamas y polígamas.

Para muchos autores la pareja y la fidelidad son un constructo social producto de la moral cristiana que reprime conductas instintivas y animales que conducirían a la felicidad y realización personal. Pero ¿La formación de parejas se produce por herencia cultural o nos proporciona algo más? Quizá en la pareja los vínculos puedan parecer más estrechos y se encuentre y satisfaga la intimidad que se sustenta en la confianza, el respeto, el compromiso, el sentido de pertenencia, la seguridad y la aceptación. Entonces la necesidad de comunicación, la” sed de piel” para Lucas, la intimidad ¿se puede alcanzar en las relaciones polígamas, abiertas, etc.? ¿Puede producirse apertura emocional completa en otros tipos de relación? Se hace necesario un mayor número de estudios en este sentido si queremos responder de forma adecuada, porque la experiencia no parece suficiente fuente para realizar aseveraciones en un sentido o en el contrario.

En la próxima entrada analizaremos este constructo social y los diferentes contratos que pueden establecerse, así como la importancia del reconocimiento de estas diferentes realidades amorosas desde la mirada del Trabajo Social.

NOLITE TE BASTERDES CARBORUNDORUM.

“No dejes que los bastardos te jodan”, un mantra para la resiliencia y la supervivencia. (Atención puede contener spoilers).

Siempre he sido un niño un poco rarito en cuanto a gustos cinematográficos ya en la infancia he gustado de pelis que han representado mundos distópicos como Fahrenheit 451, La fuga de Logan, El planeta de los simios, Westword (Almas de metal) o 1984. No sé si me gustaba evadirme de la gris sociedad del tardofranquismo y los primeros años de democracia o quizás imaginar que otros mundos eran posibles, el caso es que me aficioné a este tipo de películas que desde entonces veo. La última que sumé a este grupo de mundos distópicos ha sido la tenebrosa serie “El cuento de la criada” (The Handmaid’s Tale) basada en el libro de Margaret Atwood que reúne todos los miedos y temores que más me oprimen y preocupan en la actualidad. Un mundo totalitario, antihumano y tan tristemente parecido a la realidad.

El mundo antiutópico propuesto por la autora de la novela para un hipotético EE.UU. es simplemente aterrador y no sólo posible, sino que, con encender la televisión y ver la noticias, podemos ver situaciones reales en la actualidad en diferentes puntos del planeta que igualan o superan lo que la serie muestra. Mundos que subyugan a las mujeres y las convierten en bellos objetos decorativos o en herramientas en pro de la reproducción, donde se asesina a los homosexuales por improductivos y degenerados. Donde el fascismo y el nazismo convierten al amor en algo indeseable y donde dios y la religión son la herramienta y excusa para controlar a la población, donde se masacra y denigra la libertad humana, donde todos se vigilan y la amistad es casi inexistente.

Lo más preocupante y lo que más miedo da es que la autora no habla en su obra de nada que no haya pasado o esté pasando… esto es lo más aterrador, saber que todo es tan verosímil y posible. Un mundo donde una serie de supremacistas se creen en el derecho y en la obligación de salvar al mundo y preservar el linaje humano, heredero de la intervención divina, ¿pero salvar al mundo de quién y para qué? Yo preferiría vivir en un mundo condenado a la extinción, pero libre, que en un mundo donde es imposible expresar en libertad la propia opinión, sustituir un mundo imperfecto por otro reglado y tan bellamente fotografiado en la serie, la crueldad está rodeada de belleza y de una sencillez que la hace aún más dura.

Un mundo en el que los y las supervivientes son dominadores neomachistas y las dominadas mujeres supervivientes dotadas sin duda de mecanismos resilientes que han permitido que puedan soportar tan duras condiciones de vida y ser tratadas como esclavas sexuales.

Tristemente vemos como se cuelgan o tiran desde la azotea a los homosexuales en Siria e Irak por parte del estado islámico o como tratan a las mujeres como objetos útiles para la reproducción y aumentar así el número de creyentes, como se destruye la cultura y se mata al que disiente.

No puedo dejar de recordar los versos de Martín Niemöller del poema “Cuando los nazis vinieron por los comunistas”, que tratan acerca de las consecuencias de no ofrecer resistencia a las tiranías desde el inicio.

Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,

guardé silencio,

porque yo no era comunista,

Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,

guardé silencio,

porque yo no era socialdemócrata,

Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,

no protesté,

porque yo no era sindicalista,

Cuando vinieron a llevarse a los judíos,

no protesté,

porque yo no era judío,

Cuando vinieron a buscarme,

no había nadie más que pudiera protestar.

 

La serie duele porque se siente el argumento próximo, no como una distopía lejana, la distopía no está situada en mundos lejanos, futuros e imposibles… se encuentra en nuestro propio mundo y lo que sucede nos podría pasar a nosotras y nosotros, por eso resulta todavía más inquietante, porque es perfectamente creíble.

Lo contado es realidad para muchas mujeres y homosexuales en el mundo que ven vulnerados sus derechos civiles, políticos y sexuales en resumen los derechos humanos de muchas mujeres son consideradas sólo como procreadoras, sin libertad de movimientos o sometidas a mutilación sexual o de muchos homosexuales exhibidos en público y azotados como monos de feria, por simplemente amar distinto; las dictaduras misóginas se caracterizan por prohibir el maquillaje o la forma de vestirse, pero quizá lo más importante es que también prohíben estudiar, leer, trabajar… Hace unos días compartí en redes el triste asesinato en la horca de un joven en Irán que fue detenido con 15 años y del cual Amnistía Internacional consideraba que su juicio fue “flagrantemente injusto” y basado en “confesiones” extraídas mediante tortura.

Lo aterrador es que no sabemos si podría convertirse en nuestro futuro pues los episodios que se suceden en todo el mundo o la tibieza del jefe de la nación más poderosa del mundo al referirse a los supremacistas blancos como simples “malotes” es lo horripilante. Los retrocesos en cuanto a derechos se están produciendo en muchos países y no sólo en dictaduras políticas enloquecidas como la norcoreana, sino que están presentes en países más cercanos como Chechenia y Rusia.

La cuestión es saber cuántos saldríamos a la calle para enfrentarnos a una situación como la narrada en la serie o en el libro ¿cuántos hombres heterosexuales saldrían a la calle a jugarse la vida por los derechos de las mujeres y los maricas? Lo que entristece es que la carencia de derechos de muchas personas no es vivida con dolor por muchos hombres y unas tantas mujeres ¿Qué papel debe jugar el Trabajo Social en este sentido? Sin duda, no es fácil responder a esta pregunta… Como profesionales del Trabajo Social nos debemos a nuestro código deontológico y a la salvaguarda de los Derechos Humanos, pero como seres humanos no estamos libres de prejuicios y de miedos… ¿Nos proporciona el Trabajo Social suficientes herramientas como para enfrentarnos a situaciones límite como éstas?

El amor e incluso el sexo se convierten en la tabla de salvación para June que incluso mantiene una relación con el opresor y que junto a otros mecanismos resilientes la convierten en una auténtica superviviente y en una miembro de la resistencia. Entre los factores externos que actúan reduciendo la probabilidad de daños de la protagonista están el apoyo recibido por alguna de sus compañeras (el reconocimiento como grupo y su integración social en éste) así como el descubrimiento del dolor y anhelo por la búsqueda de su hija y la de otras muchas criadas, a pesar de las reservas y la dificultad de confiar en otros, pueden reconocerse apoyos en algunos miembros del servicio de la casa (incluso del “ojo” del opresor) pero son los atributos internos de la protagonista como la autoestima, la seguridad, la confianza en sí misma y su facilidad para comunicarse y ser empática incluso con los abusadores, los que la salvan del calvario y la esclavitud mental, que no física.

Reflexiones, emociones y análisis de “Sed de Piel ¿feminizar el futuro?” de Manuel Lucas Matheu.

El autor hace un concienzudo y magnifico recorrido por la DIVERSIDAD (en mayúsculas) en nuestro planeta, que pretende evidenciar lo absurdo de las discusiones dicotomizantes y la imposibilidad de establecer límites claros entre los determinantes genéticos, biológicos, ambientales y culturales íntimamente relacionados y hasta simbióticos en muchos casos.
Lucas comienza su libro “Sed de Piel. ¿Feminizar el futuro?” con la aseveración entorno al fracaso del sistema comunista y posiblemente del sistema neoliberal, pero ¿ha fracasado realmente el sistema neoliberal?, ¿ha fracasado la globalización productora de un capitalismo salvaje?, ¿ha fracasado el capitalismo con Trump como presidente de EEUU o con Rajoy como presidente de España?, ¿ha fracasado el modelo plusagresivo, insolidario y con exceso de testosterona propios del sistema capitalista machista? En mi opinión la respuesta a todas estas preguntas es NO, pero también es cierto que un gran número de la población mundial de diferentes ideologías (grupos ecologistas, feministas, anticapitalistas, movimientos de liberación LGTBIQ, antisistema, etc.) parecen conscientes del sistema que nos controla y hacen todo lo posible para proponer y promover cambios, pero quizá estos cambios se estén demorando más de los que muchxs quisiéramos. ¿Podríamos hablar entonces de un gigante todopoderoso con los pies de barro?… ¡¡quizá…!! Hace poco hemos visto como los movimientos contrarios al TTIP han conseguido paralizar en Europa la firma de este acuerdo y como desde el poder se han modificado algunos postulados.

El libro nos muestra las claves del proceso de sexuación humano a través de un completo buceo filogenético de mucha utilidad frente al androcentrismo y antropocentrismo que finalmente nos muestra que la sexualidad humana transcendió lo procreativo convirtiéndose en un elemento de comunicación, para ello la mujer ha sido la gran protagonista de esta revolución sexual igualitaria con la desaparición del celo, pasando a una inducción neurológica y hormonal igualándose a la del macho.
El estudio también bucea en las diferencias culturales en cuanto a las conductas sexuales para cuestionarse ¿cuáles son los determinantes en la construcción de los diferentes modelos de moral sexual? Y esto ¿qué transcendencia tiene en el presente y el futuro de nuestra cultura? Que son las preguntas de las que Lucas parte para iniciar este interesante viaje “cosmo-bio-cultural”. Hasta el momento el hecho sexual humano había sido analizado desde una perspectiva dicotomizante, “lo biológico” vs “lo cultural” y es mediante la exploración de la escala filogenética y el estudio de las claves antropológicas y transculturales como puede comprenderse la sexualidad como “un hecho multidimensional, complejo y peninsular, esto es, unido a la vida y dentro del cosmos”. Lucas establece la diversidad como el hecho “más fascinante del estudio de la evolución filogenética ya que cualquier intento de generalización va a encontrarse con algún ejemplo que lo contradiga”.

Lucas establece un debate sobre la teoría hidráulica de la energía libidinal a través del estudio de diferentes autores y abre un interesante interrogante. ¿cuál es la relación entre la violencia y la represión de la libido? Para lo cual resulta imprescindible el estudio de las diferentes culturas de sociedades primitivas, terminando con una excepcional conclusión que comparto y la haré formar parte de mi acervo y saberes “Cuando el individuo no puede acariciar, golpea; cuando no puede hacer el amor, viola; cuando se siente rechazado y no puede comunicarse con los demás, agrede; en suma, cuando no puede amar, hace la guerra.”
Entre las conclusiones alcanzadas, Lucas destaca la influencia de los determinantes sociobiológicos en la construcción del modelo de moral sexual de cada cultura. Las culturas implantadas en ecosistemas no aislantes presentan características comunes, a saber: una mayor agresividad con un papel de la mujer secundario y su sexualidad estaba muy reprimida; que se diferencian de las culturas implantadas en ecosistemas aislantes donde lo femenino tiene una presencia importante y el grado de agresividad es muy bajo. Lo cual parece responder a la pregunta si ¿Los sistemas matrilineales son más felices? y si ¿satisfacer la sed de piel hace a los pueblos más felices? Tras la lectura la respuesta parece mostrarse más clara, así entre los Na (una isla matrilineal en el desierto patriarcal de china) la solidaridad está más presente. Las excepciones en un planeta dominado por el heteropatriarcado me llenan de esperanza y que aun en pleno siglo XXI, las mujeres de la etnia ‘Mosuo’, dueñas y señoras de las tierras, van pasando su nombre y patrimonio de madres a hijas encargándose del bienestar de la familia y preservando la tradición matriarcal para las generaciones futuras.

Los estudios de Kinsey han tenido una importante influencia en la población americana y por extensión en toda la cultura occidental y con Masters y Johnson comienza lo que se ha dado en llamar la Revolución sexual. Es así como empiezan a reinterpretarse de otro modo el marxismo, el cristianismo y hasta las teorías del Freud, pero en esta revolución han influido otros movimientos “contraculturales” como el movimiento Hippie y el Mayo del 68 francés que han sido origen de movimientos liberalizadores de minorías reprimidas (negros, homosexuales, ecologistas, etc.). Hemos alcanzado así un nuevo concepto de placer más dignificado dando paso de la sexofobia a la orgasmomanía.
Será de interés estudiar en una próxima entrada como la revolución sexual, la Educastración sexual mediante la sexofobia cultural nos han conducido a través del procreativismo y la imposición de modelos estéticos al momento actual.

 

Segunda parte. Reflexiones, emociones y análisis de “Sed de Piel ¿feminizar el futuro?” de Manuel Lucas Matheu.

Como vimos en la entrada anterior el reconocimiento de la diversidad sexual humana no es sólo la constatación de la realidad visible que nos rodea para ello el buceo filogenético resulta de utilidad frente al androcentrismo y antropocentrismo que nos muestra que la sexualidad humana transcendió lo procreativo convirtiéndose en un elemento de comunicación donde la mujer ha sido la gran protagonista.
Tras la revolución sexual el modelo de comportamiento sexual sigue siendo procreativista y se pasa de una normatividad prohibitiva a una normatividad permisiva, esto es que se califican las conductas como sanas o enfermas (orden médico), como punibles o no (orden jurídico) y como buenas o malas (orden ético). De este modo se pueden legitimar o descalificar, hacer aceptables o rechazables los comportamientos y aunque quizá la religión aun tenga un importante peso, el hecho sexual es calificado como “normal o desviado” ¿Desviado de dónde? La sexofobia ha producido una tabuización de la sexualidad promoviendo códigos legales y morales restrictivas. El puritanismo sigue un camino imparable haciendo cada vez más presente elaborando leyes y normas contra todas las formas de relación sexual no procreativas. El puritanismo presente hoy, por ejemplo, en el movimiento tea party y muchos movimientos religiosos en EEUU y en nuestro país con el Foro Español de la Familia que es una plataforma civil y no confesional (con una muy evidente raíz en el Opus Dei), altavoz e instrumento de la más reaccionaria iglesia católica española lucha para tener una mayor presencia social en España y con proyección internacional para la protección de los valores cristianos entorno a los que se constituye la única y verdadera familia.

Para Lucas la sexofobia cultural actúa mediante la educastración sexual con mensajes negativos y restricciones que crean una coraza caracterial, que protege el interior del entorno. La expresión del deseo y de las emociones está limitada y autolimitada, convirtiéndose en una especie de “armarización”, literal en muchas personas LGTBI y encubridora del hombre tierno (pero heterosexual) frente al macho, que es el único modelo de hombre posible. En estos casos dejar emerger la energía libidinal encontrará dificultades y bloqueos y finalmente infelicidad. Está tan coartado el contacto humano, la satisfacción de la sed de piel, (especialmente entre varones heterosexuales) que genera dificultades, miedos y desconfianzas y el saludo entre dos machos “alfa” evita el contacto y el afecto, a través de un abrazo con palmadas, que ni es abrazo ni supone ningún contacto, esta falta de acercamiento es casi inexistente entre las mujeres, mucho más libres para evidenciar sus afectos y satisfacer sus necesidades de contacto, comparto con el autor que esta “minusvalidez comunicativa, está fraguada a través de los años y de las improntas educativas.”
El procreativismo también ha limitado el potencial comunicativo en nuestra sociedad a edades y condiciones procreativas dejando fuera a niños y ancianos. Se ha reducido el acto sexual al coito y todas las demás formas de contacto son prohibidas, obviadas y si son aceptadas se usan de forma accesoria con un fin… “el coito”. Por supuesto que los vínculos sexuales que no suponen la procreación son directamente rechazados. Me cuestiono si esta visión sobre las parejas homosexuales está siendo modificada a la vez que la sociedad empieza a percibir a estas nuevas familias como capacitadas para la crianza de apego y para la constitución de nuevos modelos familiares que tan poco se diferencian del modelo tradicional de familia salvo que están constituidos por dos hombres o dos mujeres.
Destacar también la mirada sobre los modelos estéticos dominantes en los que el autor incluye la estética física, intelectual y social. Estos modelos estéticos son más estrictos con la mujer y aunque parecen estar igualándose lo están haciendo es un sentido esclavizador en lugar de liberador de la imposición social, publicitaria y comercial que parece perseguirse. Estos modelos estéticos están ligados al carácter procreativista impuestos, dejando a las personas mayores como antítesis de lo estéticamente bello, surge así el edadismo, que empieza a estar presente en la literatura científica, como hecho discriminatorio hacia las personas mayores.
El culto por la delgadez y la obsesión antigrasa, está reforzada y argumentada no sólo en cuestiones estéticas sino también mediante un argumentario sanitario. Pero quizá el estereotipo que más me preocupa es el referido por Lucas como la Estética intelectual a través del cual una persona inteligente puede compensar su fealdad y una persona “simple mentalmente” puede compensarlo a través de la belleza (a través del clásico mito de la “rubia tonta” por ejemplo) que se nos muestra en muchos programas de la llamada telebasura (Mujeres, hombres y viceversa; Gran hermano; Supervivientes, etc.) donde los ideales de belleza de hombres y mujeres que promocionan son personas con poca educación, formación y valores. Estos modelos parecen convivir con los que el autor menciona en su obra (el deseado guapo e inteligente, o el de posición social y económica), del cual parece haberse hecho un compendio en la tan afamada 50 sombras de Grey, en la que un macho alfa, machista, guapo, inteligente con posición social y rico es promovido entre millones de mujeres como el ideal de belleza masculina.

Se hace mención al origen y papel de los celos y la posesión sobre el otro en relación a la crianza de apego, a la proximidad y satisfacción de piel por parte del niño, así como su influencia en las improntas sobre la libido reforzadas culturalmente por una moral monogámica y matrimonialista, con obsesión en el control y evitación de la infidelidad que no son sino origen de miedos, frustraciones, en definitiva, de celos. Estas relaciones son sin duda castrantes y evitadoras de otras posibilidades comunicativas que pueden mejorar el crecimiento personal y por ende el de la pareja (si así ha sido constituida). No deja de resultar sorprendente como la comunidad homosexual en nuestro país ha sido ferviente defensora del matrimonio para personas del mismo sexo (que si bien ha supuesto un reconocimiento de igualdad de derechos) también ha supuesto la imposición de un modelo monogámico y de fidelidad también entre las parejas de igual sexo a semejanza de las virtudes y defectos del matrimonio heterosexual.
En cuanto al análisis que se hace del deseo y la homofobia comparto con el autor su visión sobre la segregación del deseo en dos vertientes, las relaciones homosexuales y heterosexuales como polos opuestos del deseo humano, cuando los estudios de Kinsey vinieron a demostrar el continuum del deseo en las relaciones, completamente opuesto a la visión dicotomizante propuesta desde nuestra moral. Para Kinsey “Es un fundamento de la taxonomía en que la naturaleza raramente se enfrenta con categorías separadas… El mundo vivo es continuo en cada uno de sus aspectos.”
La satisfacción del deseo y la comunicación en el Siglo XXI ha pasado de la relación directa e interpersonal a la comunicación virtual y digital, para lo cual están surgiendo multitud de aplicaciones para teléfonos inteligentes que proporcionan el contacto con otras personas así como lo hacen las redes sociales e internet que parece estar provocando una búsqueda compulsiva de satisfacción inmediata y en cierta medida una pornoadicción, parecen no existir datos concluyentes pero según algunas investigaciones tan sólo un 4% de sitios y un 14% de las búsquedas están “dedicados al sexo”, por contra un estudio realizado en 2010 por Optenet, indicaba que el 37% de Internet estaba dedicado a la pornografía. Hoy en día estar presente en el mundo es estar presente en la red, y muchos jóvenes no consideran que “existen” para sus iguales hasta que no se visibilizan en una pantalla, ¿Dónde nos llevará la superficialidad del “selfie”? Este modelo se acrecenta con la imagen distorsionada que se proporciona desde la televisión, imágenes estereotipadas y deformadas de la realidad, proporcionando modelos, en mi opinión indeseables, la comercialización y mercantilización de la telerrealidad no tiene otro objetivo que la de crear espacios televisivos para hacer publicidad y “vender” productos.
Me contraria que no siendo una cultura aislada por el ecosistema, nuestra cultura tenga todas las características de éstas, entiendo que nuestra cultura tiene una raíz muy importante en aquellas primeras tribus judías, pero me gustaría que hubiese mayores coincidencias con las sociedades pacíficas y sexualmente relajadas, con las sociedades en las que la mujer tiene un papel más importante por ello estoy completamente convencido que es necesario feminizar el futuro y disminuir el grado de represión sexual, eliminando la agresividad de nuestra sociedad y para ello la educación juega un peso específico de primer orden. Los hombres han de aprender a aceptar su parte femenina, a reivindicarla y sentirse orgullosos de ella.