Mi carta a los Reyes Magos.

Queridos Reyes Magos:

Ya sabéis que llevo muchos, muchos años sin escribiros ni pediros nada, pero este año ha pasado algo especial y quería pediros ayuda con algunas cositas. Para que me recordéis, os mando una foto que nos hicimos mi primo y el que les escribe (el del caramelito en las manos) con su majestad Melchor, espero guardéis buen registro de mis andanzas y deciros que creo haber sido mas bueno que malo, así que espero me podáis ayudar.

Este año he abierto mi mente y he descubierto cuanto le hace falta a nuestra sociedad serenarse, pararse a pensar en el otro y contar hasta 10 antes de decir o hacer alguna gilipollez (¡¡opss ¡¡, perdón. Los tacos, seguro restan puntos y me traeréis carbón en lugar de lo que os voy a pedir). El gran problema de nuestra sociedad es que todos se creen en posesión de la verdad, y nadie está dispuesto a escuchar a nadie, de modo que, si no conoces al diferente y al que piensa de otro modo, difícilmente vas a comprender porqué hace o dice lo que hace o dice.

En este contexto llegaron las navidades de 2017 y la extravagancia de las vestimentas de sus majestades, ¡Que ya se podían cortar un poco y en lugar de vestir de Agatha Ruiz de la Prada, podían ponerse los trajes de siempre ¡Que ya saben ustedes que estos cambios tan drásticos de vestuario causan mucho disgusto… y no hablemos de aquel esperpento de reinas republicanas de Valencia… ¿Pero… dónde vamos a llegar? ¿Qué será lo siguiente? ¿Roscones eróticos? Y ver en el interior en lugar de encontrar las tradicionales figuritas del Belén veremos productos de carácter sexual… ¡Señor, lo que nos faltaba para terminar de calentar al personal ¡

Y para este año no se les ocurre otra cosa que invitar a que desfilen por Vallekas a una carroza de la diversidad. ¿Pero que es eso de la diversidad? ¿Maricones vestidos de cuero en pelotas subidos en una carroza? Uff… ¡qué asco ¡Pero … ¿para eso no está el Orgullo? ¡¡ Van a contaminar de sexo obsceno, sucio y antinatural a nuestros niños y niñas ¡

Pero si se parasen a pensar en la verdadera defensa de los niños, verían que puede ser más útil para ellos conocer el mundo como es, lleno de diversidad, con gente diferente a ti y otra que se parece tanto… No hay que esperar a que los niños y niñas sean mayores de edad para conocer el mundo, ni el sexo… los niños tienen acceso a información mucho antes de lo que sus padres creen, los niños y niñas ven porno de internet.

Consecuentemente no hay mayor ni mejor herramienta que la Educación Sexual, una educación sexual científica, veraz sin connotaciones políticas que menoscaben la posibilidad de formar a personas conscientes de su sexualidad y respetuosas de la diversidad. No hay nada mas perjudicial que tratando de evitarle un trauma imaginario a los ocho años por ver una Drag en la Cabalgata de Reyes, se le provoque uno real a los 18.

Cuando se piensa en las niñas y niños, el imaginario colectivo es el de seres asexuales y angelicales, pero despertémonos, las niñas y niños tienen sexualidad, evidentemente es una sexualidad infantil, pero sexualidad al fin y al cabo (la sexualidad crece y evoluciona con nosotras y nosotros a lo largo de nuestra vida). El segundo estereotipo entorno a la sexualidad infantil es que las niñas y niños no sólo están desexualizados sino que son todos heterosexuales, en este sentido aún queda mucha lucha contra el patriarcado.

Tal como señala @orgullovallekas  uno de los organizadores de la carroza por la diversidad, entre los niños y niñas hay personas LGTBI. ¡Si! Señoras y señores de derechas, de izquierda y de arriba y abajo, sus hijos, sus niños y niñas no sólo tienen sexo (y lo usan) sino que además entre ellas y ellos hay maricas, bolleras, trans e intersexuales. ¡Despertemos a la realidad ¡¿Qué daño puede hacer una carroza donde se vea a personas como ellas y ellos? Cómo todos… ¿no? Será mejor tener referencias sociales y culturales normalizadoras que les ayuden a tener en el futuro una vida sexual plena y satisfactoria con quienes quieran. Además, es una oportunidad maravillosa para cuando tu hijo o tu hija te pregunte, puedas explicarle que en el mundo hay personas diferentes… y si tu hija o hijo es diferente se sienta aceptado y querido. Estáis incitando al odio al diferente por darle visibilidad y este no es el camino a la igualdad.

La Derecha política, mediática y votante de nuestro país ha de aprender a modernizarse tal como lo han hecho en otros países del mundo, dejar lo rancio que los anclan al pasado y especialmente al franquismo tan represivo con lo sexual, para ofrecer al resto de la ciudadanía su diferente pensar acompañado de una convivencia real y respetuosa con la Diversidad. No basta con decirse “tolerante” y permitir espacios de libertad (“pero si para manifestaros ya tenéis el orgullo” “no hay que confundir celebraciones” “dejadnos a los demás y en especial a los niños las fiestas de navidad, o la semana santa”). Las personas LGTBI no necesitamos de su tolerancia, exigimos nuestros derechos en igualdad y nuestra presencia (a su pesar) no va a cesar. Estamos aquí y ahora, nos habéis encarcelado muchos años en el armario y en las cárceles y ya no lo vamos a permitir más. No son sus fiestas, en todo caso serán nuestras fiestas y habremos de compartirlas. Partir del estereotipo conformado entorno a lo gay y presuponer nuestro comportamiento indecoroso, sexual y alocado en cualquier momento resulta irrisorio. Señoras y señores: sabemos comportarnos en todo momento y lugar y que cuando queramos salir en pelotas como locas (si quisiéramos, también deberíamos poder hacerlo…). ¿Porque una Drag como @la_prohibida o una bollo o un marica no van a poder participar en una cabalgata? ¿O en una semana santa? No os ilumino si os digo la cantidad de maricas que hay en las hermandades. ¡Un poquito de Por favor ¡

Prejuzgar la falta de profesionalidad de una Drag o de cualquier persona LGTBI que se suba a una carroza o que trate con niños no sólo es desproporcionada, sino que resulta patético. Las Drag y las personas LGTBI estamos preparadas para tratar con niños y para tenerlos y adoptarlos, es más las Drags Queens y las personas LGTBI proporcionan un valor añadido en sus trabajos con niños… “La diversidad”. Son muchas las experiencias en este sentido como las Drags Queens cuentacuentos.

Así que visto lo visto, queridos Reyes; quisiera pediros que para el próximo año se incluyan en todas las Cabalgatas de Reyes Magos una carroza de la Diversidad, pues las tradiciones populares no pueden estar reñidas con la pluralidad y la igualdad.

Uno de los argumentos más utilizados por la “caspa” ha sido precisamente éste, la tradición y en especial la falta de respeto hacia las tradiciones cristianas. Pero derribar este argumento es tan fácil… acaso ¿Las tradiciones son inamovibles? Hemos encontramos múltiples ejemplos de lo falaz de la tesis y para muestra un botón con lo artísticas que eran las cabalgatas franquistas con pajes toreros.

Ha sido @la_prohibida la que dio un argumento sublime a mi entender. La presencia de Darth Vader, Pocoyó, Bob Esponja o la patrulla canina resulta de lo más católico sin desnaturalizar la católica cabalgata de reyes, a poco que pasen unos años lo mismo vemos a Darth Vader desfilando en semana santa… cualquiera sabe.

Y claro llega así el momento en el que la caspa se ve sin argumento y rodeada de su propia ignorancia y contradicción y claro cuál es la respuesta más sencilla, la violencia así que como decía Mahatma Gandhi

“Primero te ignoran, después se ríen de ti, luego te atacan, entonces sabrás que has ganado.”

Para finalizar esta extensa carta queridas majestades, quiera pedirles que iluminen a los activistas en pro de los derechos LGTBI y al resto de personas LGTBI que tengamos la suficiente paciencia e iluminemos el camino para que quien no quiere enterarse que comprenda por fin, que las bollos, los maricas, los y las queer, trans e intersexuales no somos diferentes, que todos y todas somos diversos. Ahh ¡¡ Y para los y las casposas un poquito de champú?!

Una mirada sobre las obsesiones. Análisis de “Historia Del Ojo” de George Bataille. Parte dos.

En la entrada anterior en la que hacía un análisis sobre el relato de Bataille “Historia del Ojo” terminaba recordando la importancia del ejercicio de la empatía con el cliente/usuario desde una posición congruente del profesional y para finalizar la triada que nos propone Rogers sería necesaria la aceptación incondicional de nuestro cliente. Esta actitud nos facilitará la interacción terapéutica desde un sentimiento de consideración y reconocimiento del usuario, independientemente de las actitudes, sentimientos o acciones que este pueda manifestar, especialmente si están referidas a un aspecto tan íntimo como su sexualidad.

La aceptación incondicional requiere de una escucha activa, proporcionar un trato personalizado, evitando juicios de valor sobre lo verbalizado por el cliente sexológico que junto con la empatía y la autenticidad del terapeuta contribuirán al éxito del asesoramiento.

Pero no siempre es posible y reconociendo nuestras limitaciones como decía en la entrada anterior, hay que respetar el rechazo y/o la objeción de conciencia por parte de algunos profesionales, pues todos somos humanos y este sentimiento de repulsión es tan humano como los demás. Desde el reconocimiento de nuestras limitaciones, es desde donde puede realizarse una mejor labor técnica y una mejor intervención, es necesario el respeto de los Principios Básicos de las Personas (usuarias), la Dignidad, la Libertad y la Igualdad. La aceptación de la persona en cuanto tal con sus singularidades y diferencias y la ausencia de juicios de valor sobre la persona, así como sobre sus recursos, motivaciones y necesidades frente a los cuales puede producirse un conflicto ético y que el profesional deberá respetar.

Si bien es cierto que de este modo puede verse fracturada la relación cliente/profesional, relación en la que se establece un vínculo en la que ambas partes vierten sus necesidades; se hace necesario que el profesional siempre mantenga esta relación en el ámbito profesional, para así prestar de mejor modo y de forma más ética sus servicios profesionales. Razón de más que proceda a la derivación si el profesional ve superados sus límites morales.

En resumen, las conductas sexuales y sentimentales necesitan ser socializadas, en inicio es la familia o los pares quienes realizan esta socialización, donde también tienen un importante papel los medios de comunicación. Esta transmisión está relacionada con aspectos biológicos, psicológicos y sociales que implicarán emociones, sentimientos y conductas sexuales. El problema es que la transmisión de esta información no es siempre la adecuada y se hace necesario que en este proceso de información y formación se tenga en cuenta la expresión de los sentimientos y expectativas y por supuesto sería necesaria una adecuada educación sexual ejercida de un modo transversal.

El asesoramiento de los personajes de Bataille es ciertamente muy complejo, pues la deriva de sus sexualidades los hace difíciles de tratar y asesorar, pero en cualquier caso el primer paso sería hacerles reconocer su situación, evidenciar su falta de empatía con los demás que han sido convertidos en simples objetos de sus deseos.

Se requiere, por tanto, una educación (o reeducación) sexual que ayude a las personas a hacerse conscientes del uso del sexo como estrategia para el afrontamiento de otros problemas o conflictos, en definitiva, para la resolución de otros conflictos y que esta estrategia puede no ser la adecuada para el mejor desenlace de estos problemas. Deben adquirirse nuevas competencias para el afrontamiento más apropiado sin el sometimiento y vulneración de los derechos de otras personas y mucho menos de la realización de ilícitos sobre éstas.

La ruptura del vínculo con el cliente, no lo deja desprotegido y evita anteponer (en casos tan flagrantes) la relación con el cliente a la defensa de terceros. ¿Es lícito que el asesinato, la violación y la tortura formen parte de las prácticas sexuales? La respuesta parece obvia, por tanto, la libertad sexual debe tener unos límites. La cuestión no puede ser el respeto absoluto a todas las conductas del cliente, la norma social que nos hemos dado debe respetar unos mínimos éticos que nos hemos propuesto como sociedad y que podríamos encuadrar dentro del respeto a los Derechos Humanos.

Los individuos sometidos a terapia y reeducación deben ser capaces de transformar su realidad y superar situaciones conflictivas que no les permitan vivencias positivas, mejorando sus capacidades y sistemas de valores asociados a la conducta sexual, pudiendo alcanzar así una vida sexual más sana y satisfactoria, a la vez que más consciente y responsable.