EDUCACIÓN SEXUAL EN CLAVE CULTURAL. LA SEXUALIDAD EN UNA ESCUELA DIVERSA.

Tengo un poco abandonado el Blog… (lo sé¡¡) … ya sabéis como es la vida y los caminos por los que te lleva, en los últimos meses se han producido muchos y buenos cambios en mi vida, especialmente en lo profesional. Estoy muy contento e ilusionado con los nuevos retos a los que me enfrento y que me están permitiendo crecer como profesional y como persona.

Soy muy afortunado por haber tenido la suerte de caer (y además de pie) en dos centros de salud fantásticos, con un montón de compañeras y compañeros motivados y que aman sus profesiones y que depositan en mi las ganas por mejorar la situación de sus pacientes/usuarios, también por estar acompañado en esta tarea por un gran grupo de Trabajadoras Sociales Sanitarias que me ayudan a diario y por las compañeras de Servicios Sociales con cuya colaboración podemos prestar un mejor servicio a la ciudadanía que atendemos.

Espero que me disculpéis por haber tardado tanto en publicar, pero no quería dejar pasar la ocasión de compartir otra magnifica aventura que ha sido la de poder participar como docente en el Título Propio de Postgrado de la UAL “Competencias Educativas en Contexto Formal e Informal en Cultura Árabe-Islámica”, agradecer desde aquí a Alexandra Ainz Galende (Directora), Abdallah Mahnna (Codirector) y Rubén Rodríguez Puertas (Coordinador) la confianza depositada en mí.

He de ser sincero y cuando me propusieron esta maravillosa aventura, acudieron a mis todos los fantasmas por los cuales creemos que la cultura Árabe-Islámica es tan diferente de la española, como resortes de un muelle saltaron todos los estereotipos, pero haciéndolos conscientes, pronto desaparecieron. Esta fue una de las enseñanzas clave que intenté transmitir a mis alumnas y alumnos; sólo desde el reconocimiento de nuestras propias imperfecciones podemos abordar que las creencias discriminatorias que guardamos ya sean racistas, machistas u homófobas… son el resultado de nuestra enculturación.

Seguramente seamos bienintencionados y queramos ser inclusivos, pero debemos ser consciente que no siempre lo seremos. Quizá sea más importante estar alerta frente a nuestras intervenciones, aprender a descubrir las reacciones que producimos en las otras personas y saber gestionar hacia actitudes no discriminatorias. Quizá lo importante sea estar abiertos a aprendizajes personales y profesionales y saber descubrir en qué momento la endoculturación nos está jugando una mala pasada.

El segundo marco de referencia estará en la firme defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos como un derecho fundamental de las personas sea cual sea nuestro origen, género e identidad. Consecuentemente podemos hablar de Sexualidades, debatiendo en un ambiente de tolerancia y libertad, donde todas y todos respetemos las opiniones de los demás, aunque no las compartamos, esto nos permitirá sacar a la luz la diversidad sexual humana presente en la sociedad española y en nuestras escuelas.

El trabajo desde un enfoque de género y desde la interculturalidad genera espacios de aprendizaje, colabora tejiendo redes y proporciona materiales formativos a la vez que guardamos el cumplimiento y respeto de las normas que nos unen. La información científica y veraz que se proporciona desde la Educación Sexual es una herramienta clave para dotar de los recursos necesarios, para hacer frente a las dudas y problemas relacionados con la sexualidad, favoreciendo la reflexión sobre creencias y mitos en torno a la sexualidad a la vez que activamos el respeto y la tolerancia en el marco de las relaciones humanas.

¿Por qué Trabajo Social y Sexología?

DELICIAS7

Mi interés como trabajador social por las personas mayores y por la diversidad sexual me condujo durante mi trabajo fin de grado al estudio de las necesidades de las personas mayores y fue durante esta investigación donde se revelaron las conexiones entre el Trabajo Social y la ciencia sexológica. Las personas entrevistadas sentían la necesidad de evidenciar los vínculos entre sus experiencias pasadas, presentes y sus expectativas de futuro, sobre sus carencias y cómo su sexualidad había estado presente durante todo el proceso y había influido en sus entornos y en la constitución de sus personalidades, consecuentemente no hay otro modo de comprender a las personas en su conjunto sino desde una mirada global de aceptación.

La mirada del Trabajo Social desde corrientes humanistas y radicales como es mi caso, pero creo que desde la disciplina del Trabajo Social en su conjunto también debe ser así; es unívoca con la visión del hecho sexual humano como “cosmo-bio-cultural”. La humanidad es diversa y es absurdo embarcarse en discusiones dicotomizantes enfrentando “lo biológico” frente a “lo cultural” lo “masculino frente a lo femenino” como quien enfrenta en el ring a dos púgiles.

Para el hecho sexual humano es imposible establecer límites claros entre los determinantes genéticos, biológicos, ambientales y culturales que están íntimamente relacionados y hasta simbióticos en muchos casos. Es por ello que desde estas posiciones aspiro a unir dos disciplinas que hasta ahora (y en mi humilde opinión) no estaban lo suficientemente conectadas; buceemos y busquemos los puntos de conexión que convierten al hecho sexual humano en un aspecto de interés que incorporar a la amplísima mirada de las trabajadoras y trabajadores sociales.